Península Animal

CARACTERISTICAS PRINCIPALES | Península Animal

 

¡Recuérdame!

¡Regístrate!

Regresar a Especies

LA IGUANA VERDE

LA IGUANA VERDE

CUIDADOS Y CARACTERISTICAS DE ESTE SIMPATICO REPTIL 

A continuación se desglosa, un texto sobre los cuidados y características de estos reptiles. Las iguanas, las cosas mas necesarias que deben saber, sobre su alimentación, sus cuidados, y algunos otros secretos que deben saber los dueños, de estos reptiles. También es dirigido el siguiente contenido a aquellas personas que como la mayoría de los nuevos cuidadores de iguanas, tenemos muchas dudas al respecto, esta hecha para ayudar a todos ustedes a tener una cuidado mejor de sus iguanas. Recuerden que NO soy una EXPERTA en esto, solo soy una chica normal, que decidió investigar un poco sobre los cuidados y las atenciones que estos reptiles deben de recibir. Para axial mismo hacerla llegar a todos ustedes. Tengan en cuenta que solo esta información es para las IGUANAS VERDES. No se si también se pueda utilizar esta información para otro tipo de iguana, pero no se arriesguen mejor yo les sugiero lo consulten con su veterinario especialista, para resolver aquellas dudas que le queden pendientes, simplemente desglose un poco los datos que para mi fueron los primordiales.

 

Estas criaturas son asombrosas, ni si quiera se pueden imaginar los secretos que estas encierran, mucha gente piensan que es un animal común y corriente pero no es así, puedo decirles, que es un Reptil maravilloso, que tiene muchas cosas por mostrarnos, y muchas cosas que ni siquiera se imaginan, su forma de vida no es común a cualquier animal, y es muy difícil mantenerlas ya que requiere de muchos cuidados especiales, si es que las tienes como mascotas, necesitan de mucho!, y si no te comprometes a cuidarlas exactamente como deberías mejor ni deberías de pensar en comprarlas pues, requieren de la atención de nosotros.

 

¿Como alimentar a una Iguana?

Alimentar a un reptil es una tarea muy delicada debido a varios aspectos: Por una parte, en la mayoría de casos se desconoce (o no se hace nada por conocer) cuál es la alimentación que lleva a cabo éste en estado salvaje, y por lo tanto se le alimenta con los alimentos que uno tiene más a mano o que uno "supone" o "le han dicho" que son "buenos" para su reptil; por otra parte, no siempre los alimentos que necesita nuestro reptil son fáciles de obtener o de criar; y por otra parte, la información que nos pueden dar sobre su alimentación, no siempre es la indicada y la que beneficia a nuestra mascota. En el siguiente texto se podrán dar una idea de todo lo referente a la alimentación de la Iguana Verde. Se trata de información extraída de fuentes fiables y con gran experiencia en el ámbito del mantenimiento de iguanas.

 

ALIMENTACIÓN: ¿QUÉ, CÓMO, CUÁNTO, DÓNDE Y POR QUÉ?

La alimentación que debe seguir una iguana es quizá uno de los temas más debatidos y con más investigaciones llevadas a cabo. Es por ello que en lugar de mostrarles los alimentos que debe de tomar una iguana, he optado por mostrarles todos aquellos que debería tomar, dejando la opción de elegir de entre todos ellos los que cada uno crea conveniente, ya que no en todos los sitios encontraremos todos los alimentos ni a todas las iguanas les gustarán todos ellos. La idea principal e indiscutible es que las iguanas son herbívoras, aunque aun hoy en día existe gente afirma lo contrario. La única explicación posible de que algunas coman insectos o carroña cuando se encuentran en estado salvaje es simplemente por accidente (cuando estos se encuentran en las hojas, frutas), o por necesidad (cuando no encuentran nada vegetal que comer). Las iguanas trocean el alimento gracias a sus pequeños pero afilados dientes que poseen a lo largo de todo el borde superior e inferior de sus bocas. Apenas mastican, por lo que la mayoría de ocasiones se tragan las piezas enteras. Los dientes les sirven básicamente para cortar la comida (hojas, tiras de verdura troceada...) de un tamaño adecuado a lo que es su boca. Recordemos que en estado salvaje, las iguanas son básicamente folívoras (comen hojas), por lo que su forma de comer es la de dar un bocado, cortar y tragar. En ocasiones, suelen usar la lengua para tomar la comida, sobre todo si se trata de guisantes o porciones pequeñas de verdura, como si se tratara de la lengua pegajosa de un camaleón. En otras ocasiones, sobre todo cuando lo que le ponemos es su comida favorita (todas tienen comida favorita), en lugar de abordar el plato de comida de frente (con la parte delantera del hocico), lo hacen con uno de los costados de la boca, como si comieran de lado, de esta forma cogen más comida de un mismo bocado. Para beber, pocas veces la veremos hacerlo, ya que las verduras son ricas en agua, pero cuando lo hacen suelen sumergir todo el hocico dentro del agua y absorberla directamente. En estado salvaje, suelen lamer el agua del rocío y la lluvia acumulada en hojas y plantas. Normalmente el agua directa del grifo suele ser bastante sana, aunque mejor que utilicemos agua de compra. La comida se debe servir fresca. Los vegetales frescos conservan mejor sus propiedades nutritivas que aquellos que llevan varios días adquiridos. Además de que la proliferación de bacterias y hongos es más que segura en estos últimos. Además, deberemos de ponerlas un recipiente con agua y cambiarla si no diariamente, cada semana como máximo. Muchas iguanas les gusta defecar en el agua, estemos atentos a esta conducta, o pongamos otro recipiente más grande para que se utilice de WC, y de este modo no tener que cambiar cada día el recipiente de agua para beber. Las iguanas se deben de alimentar diariamente, a pesar de lo que libros y personas nos digan. No es malo, al contrario, que una iguana se alimente más de una vez diaria, cuando más coma, más sana y fuerte estará (siempre que la comida sea la adecuada). El apetito varía de una iguana a otra y va en relación con su estado de ánimo, con su estado de salud pero sobre todo con su edad. Normalmente las iguanas jóvenes comen más que las adultas (en proporción a su tamaño), ya que necesitan crecer y desarrollarse con rapidez. Una cosa que podemos hacer para saber qué cantidad de comida deberemos ponerle en su bote, es llenarlo del todo y observar cuánto come en un día. Si le sobra comida, intentaremos ponerle algo menos la próxima vez, si no le sobra nada, tendremos que cambiar el bote por uno más grande o darle dos veces al día. De esta forma estaremos seguros de que la iguana no se queda con hambre. Para tener una idea, una iguana come la cantidad de comida que podría caberle en la distancia que abarcan sus extremidades delanteras y traseras. Debemos de estar atentos a la comida que sobra, ya que con la temperatura y la humedad del terrario, se hace mala en un día. Por ello, es mejor que por la noche se le quiten las posibles sobras, de manera que al día siguiente por la mañana, la iguana no pueda comérselas en mal estado. La mejor hora para alimentar a nuestra iguana es, sin duda, por la mañana, media o una hora después de que ella se haya despertado (cuando se le enciendan las luces). La explicación es simple, la iguana se despierta y una vez se ha calentado lo suficiente (tras 1 hora más o menos), ya está lista para alimentarse. Si lo hace dispone de todo el día restante para digerir la comida ayudada por la temperatura del terrario. Por el contrario, si se la alimenta por la tarde, o al anochecer, la digestión se le hará más difícil ya que por la noche las temperaturas son más bajas. Por lo tanto es mejor alimentarlas antes del mediodía, aunque si se respeta el rango de temperatura nocturna (22-27ºC) no hay por qué temer, de hecho hay iguanas que se despiertan por la noche y comen algo. También es muy importante alimentarlas siempre a la misma hora para que la iguana coja una rutina alimentaria. De este modo aprenderá unos hábitos no solo de comer, si no de defecar (normalmente las iguanas defecan antes de comer), lo que nos permitirá saber cuándo va a defecar nuestra iguana y de este modo limpiar cuando antes sus heces. A la hora de depositar la comida y el agua en el terrario debemos usar un recipiente adecuado, que sea fácil de limpiar, que no le dé problemas a nuestra iguana a la hora de alimentarse (que no sea muy profundo) y que sea difícil de volcar. Yo recomiendo fiambreras de plástico que no sean profundas y a poder ser circulares (sin esquinas de difícil limpieza) por varias razones: son fáciles de limpiar, se pueden agujerear en sus extremos (y colgarlas donde sea), no pesan, y además podemos aprovechar su borde exterior para practicar un agujero del tamaño de la fiambrera en el terrario e insertarla en el interior. Otras posibilidades son utilizar simples platos de plástico o de cerámica. A la hora de situarlos en el terrario, debemos tener en cuenta que estén lejos de la fuente de calor local (para que el alimento no se reseque o pase, y para obligar a la iguana a moverse para ir a comer) y que esté situado en un sitio de fácil accesibilidad para la iguana y para nosotros. Procuraremos que agua y comida estén cercanos. Además, con el fin de que nuestra iguana no utilice el recipiente destinado a beber para defecar, situaremos en el suelo del terrario, otro recipiente más grande (una bandeja para la grava de los gatos p.e.) para que defeque allí (al mismo tiempo que aumentaremos la humedad del terrario). Los recipientes deberán lavarse siempre que se les cambie la comida o el agua. También podemos optar por darle algún alimento con la mano, aunque siempre que se haya comido lo que tenía en su recipiente (ver socialización de la iguana). Una forma fácil de asegurarnos de que nuestra iguana beba y motivarla a que lo haga a menudo, es poner en el recipiente de agua un trozo de vegetal que flote (cualquier tipo de hoja) cada vez que le cambiemos la comida. De manera que cuando vaya a comer, la iguana probará de recogerlo e irremediablemente absorberá algo de agua. Con el tiempo la iguana irá acostumbrándose a beber diariamente y ya no tendremos que optar por este método. El agua es más que necesaria en las iguanas, ya que son reptiles procedentes de un clima húmedo y, aunque los vegetales ya contienen dosis elevadas, es nuestro deber proporcionársela. Una forma útil y sencilla de preparar la comida a la iguana es la siguiente: Lo primero que debemos hacer es lavar los vegetales a conciencia bien bajo el grifo o sumergiéndolos en una palangana o cubo añadiéndole una gota de legía por cada litro de agua; todo ello con el fin de eliminar posibles restos de insecticidas, venenos, pulgones, suciedad, etc. Al mismo tiempo conseguimos que los vegetales se hidraten. Los vegetales duros; tales como calabaza, pimiento, carlota, y frutas, se trocearán hasta que tengan el tamaño de su hocico (desde un agujero nasal a otro) más o menos con el fín de que puedan tragárselos fácilmente, aunque también se pueden rayar, y aquellos más blandos, como las hojas de acelga, col lombarda, repollo, espinacas, se cortarán a tiras (una forma fácil de prepararlas es enrollándolas y cortarlas con un cuchillo a rebanadas). Seguidamente se mezclarán unos con otros y se servirán a temperatura ambiente, a poder ser rociados con un poco de agua. Un problema que a menudo suele darse en iguanas es que prefieran comer un alimento que no otro de igual o mayores propiedades nutritivas. Con el fin de acabar con esto podemos mezclar el alimento que le gusta con aquel que no, o mezclar alimentos de fuerte olor tales como pimiento, perejil o apio. Poco a poco acabarán gustándole.

Por último decir que podemos o bien preparar y servir los vegetales (la mejor opción), o preparar grandes cantidades para congelarlas, almacenarlas en Tupperwares y servirlas a lo largo de toda la semana. Si optamos por esta última forma, deberemos tener cuidado con servir los vegetales una vez se hayan descongelado, ya que la ingestión de comida congelada puede ser perjudicial para la digestión. Además, si los tenemos congelados durante más de un mes, debemos de tener en cuenta que la tiamina que contengan disminuirá, por lo que habrá que proporcionársela en forma de suplemento alimenticio (vitamina B1). Como podemos observar, una dieta variada y equilibrada, es la mejor opción para nuestra iguana. Debemos de proporcionarle gran variedad de alimentos como si estuvieran en libertad. Los nutrientes que pueda contener un solo alimento no son suficientes, lo que puede tener uno de malo puede contrarrestarse con lo que tenga otro de bueno. Algo que siempre debemos tener en cuenta es la importancia del RATIO DE CALCIO Y FÓSFORO de los vegetales con los que alimentamos a nuestra iguana. De hecho, es el pilar sobre el cual se elaboran todas las dietas para iguanas. Una iguana sana es principalmente aquella que posee unos huesos fuertes y calcificados (la enfermedad ósea MBD es el principal motivo de muerte entre iguanas), es por ello que debemos de proporcionarle sólo alimentos cuyo ratio de Calcio-Fósforo se encuentre en un 2 por 1, es decir, que tengan el doble de calcio que de fósforo. Podemos actuar de diversas formas: proporcionando alimentos cuyo ratio Ca:P sea 2:1; elaborando una dieta de alimentos altos en fósforo a la que se le añada un suplemento de calcio; o elaborando una dieta de alimentos bajos en fósforo y alimentos altos en calcio a partes iguales. La idea es que la totalidad de alimentos que compongan la dieta tenga el ratio 2Ca:1P.

 

Otra cosa que debemos tener en cuenta a la hora de alimentar nuestras iguanas es que sin la dosis diaria de radiación UVB, nuestra iguana es incapaz de activar la vitamina D3 responsable de la absorción de calcio. Para más información visitar el apartado de iluminación especial. 

 

Cuidados de la iguana verde común:

(Nombre científico: Iguana iguana) 

 

Características de la iguana:

La iguana es un reptil que mide 1,8 m. Con su color mimético, verde brillante los jóvenes o más grisáceo los adultos, permanece inmóvil entre los árboles, escapando de la visión de sus enemigos.

 

Es un animal territorial y solitario, es mejor que viva cada iguana por separado, pero pueden adaptarse, con el tiempo, dos iguanas a vivir juntas. Si la iguana es capturada por la cola, se puede desprender de ella para evadirse. Este fenómeno se llama autotomía y es un mecanismo de defensa. La cola se regenerará con el tiempo, aunque no será tan bonita como la original (y sólo una vez). La iguana es un animal arborícola que se lanza al agua cuando detecta algún peligro, vive cerca del agua. La iguana tiene grandes habilidades para el nado, trepar, correr y zambullirse en el agua. El macho es más agresivo que la hembra, entabla duras peleas con sus rivales; a excepción del periodo de anidamiento cuando se pone muy agresiva la hembra. La iguana es originaria de México, Paraguay, Brasil, Madagascar y sur del Pacífico. Se encuentra desde Méjico hasta la zona más meridional de América del Sur.

 

La longevidad de la iguana es de unos 13 años.

 

¿Qué come la iguana?

Actualmente, podemos encontrar 2 versiones claramente dispares en la biografía relativa a la alimentación de la iguana. La primera opinión defiende que la dieta de la iguana en estado salvaje depende de la edad del animal. Durante la etapa juvenil, hasta los 2 años de vida, la iguana es insectívora. Pasado este tiempo, se va volviendo progresivamente más omnívora. Las iguanas adultas son prácticamente herbívoras. Las iguanas jóvenes se alimentan básicamente de insectos, mientras que las iguanas adultas son principalmente herbívoras aunque también consumen invertebrados o carroña. Las iguanas adultas sobre todo comen las hojas de las plantas. Las iguanas jóvenes además de insectos, también se alimentan de brotes de plantas y una gran variedad de verduras y frutas. También comen flores.

 

Sin embargo, una segunda opinión, que parece ser la más aceptada, defiende que la dieta de la iguana está compuesta exclusivamente de componentes de origen vegetal.

 

Material necesario para iguanas:

- Terrario de dimensiones mínimas 150 x 150 x 75 cm. Debe ser más alto que largo.

- Si se trata de una iguana joven debe medir un mínimo de 50 x 30 cm.

- Opcional, terrario exterior para los meses de verano.

- Césped artificial y algunas rocas planas y plantas.

- Bombilla como calefacción.

- Tubo fluorescente de rayos UVB 0.5 para la síntesis de vitamina D.

- Incubadora.

- Comedero de cerámica o vidrio, de 3 cm mínimo de hondo.

- Bebedero de 3 cm de profundidad.

 

Condiciones adecuadas para la iguana:

La temperatura óptima para la iguana está entre los 28 y los 32ºC. Por la noche, bajaremos la temperatura hasta los 25ºC.

 

Preparación del terrario para la iguana:

- Poner una capa de 12 cm de grava en el fondo del terrario.

- Esconder el cable calefactor con la grava.

Si construimos un terrario de exterior, lo podemos hacer a partir de ladrillos, con la altura mínima de los muros de 1 metro. Le debe tocar el sol, pero no todo el día y es necesario que haya algo de sombras. El fondo del terrario constará de una mezcla de grava, tierra y hojarasca.

 

Mantenimiento de la iguana:

Es conveniente dejar vagar libremente la iguana por una habitación bajo nuestro control. Le daremos de comer 3 veces a la semana durante la mañana o al atardecer, ya que la iguana no come diariamente. Las iguanas adultas comen con menos frecuencia.

 

Cambiar el agua diariamente

 

Cómo criar iguanas:

Es difícil que se reproduzcan en cautividad las iguanas. Sin embargo, con un terrario al aire libre es más fácil que críe. El macho es mayor que la hembra, sus espinas sobre el dorso más desarrolladas, igual como su pliegue gular y su cresta dorsal, también son mayores que en la hembra. Además, tiene una coloración más llamativa que la hembra. La gestación dura entre 50 y 90 días. La hembra pone unos 30 huevos de media. Podemos poner a los huevos en una incubadora de 45 x 25 x30 cm. La temperatura de incubación es de unos 30ºC. El periodo de incubación dura entre 60 y 110 días. Nada mas nacer, las crías miden unos 20 cm de longitud y llegan a la madurez sexual a los 3 años.

 

Adiestramiento y manejo de la iguana:

En si la forma mas adecuada para realizarlo es tomar a la iguana abrazándola por el abdomen en su parte anterior a la altura de las extremidades anteriores. No cogeremos nunca a la iguana por la cola. Tenemos que vigilar con su cola porque es su arma de defensa. Si la iguana no quiere ser molestada abrirá sus fauces en señal de amenaza.

 

Salud de la iguana:

Una perdida de brillo de su coloración es un indicativo de mala salud de la iguana y puede ser debida a una alimentación incorrecta. Le daremos un complemente vitamínico para prever desequilibrios nutricionales cuando nos lo prescriba nuestro amigo el veterinario. Para prevenir la falta de calcio, en iguanas jóvenes, les podemos dar hígado de bacalao, o bien, espolvorearles su ración con calcio. Debemos evitar las corrientes de aire y la bajada de la temperatura para prevenir infecciones respiratorias por proliferación de bacterias patógenas. Suele ser habitual la presencia de garrapatas, las podemos eliminar retirándolas del cuerpo de la iguana con una pinza. Si las eliminamos todas ya no volverá a tener garrapatas nuestra iguana, ya que éstas provienen de su lugar de origen. En el momento que veamos sobre el cuerpo de la iguana un polvillo blanco, debemos pensar en la posible presencia de ácaros. El polvo blanco son los excrementos de estos invertebrados. Deberemos sumergir a la iguana en agua tibia. Pero, también es necesario eliminar a los ácaros de la jaula con un cepillo. Las garras de la iguana pueden crecerle torcidas, si esto sucede, se las cortaremos con un cortador de uñas para perros si se trata de una iguana adulta. Aunque podemos dejar esta operación en manos de un veterinario y limitarnos a limarle las uñas a la iguana para evitar algunos problemas derivados de una mala manipulación. La Iguana verde es un reptil originario del Centro y Sur de América.  Este reptil va ganando adeptos como animal de compañía, dada la facilidad de sus cuidados, su adaptabilidad a las personas que lo cuidan a las que va conociendo con el tiempo, que llegan incluso a poder darle paseos sujeto a un arnés especial. La mayoría de las enfermedades que padecen las iguanas se deben a los pocos conocimientos que tienen los dueños y a la poca e inadecuada información que reciben al adquirirlos sobre los cuidados y manejo de estos. De todas formas hay que recordar que es un animal tropical, vegetariano, de joven son también carnívoros y que necesitan ciertos cuidados básicos que pasamos a enumerar:

 

1.-Alojamiento: debemos acondicionar un terrario que este acorde con el número y tamaño de las iguanas que tengamos,  es muy importante que si tenemos más de una iguana exista un espacio mínimo suficiente para cada individuo (una vez y medía la longitud del animal de largo por dos tercios de su longitud de ancho y una vez la longitud del animal de alto). Es muy importante que el terrario sea seguro, ya que son unas buenas escapistas,  Las paredes y suelo deben ser lisas (no usar alambre) para evitar abrasiones. Se recomienda que el terrario sea de cristal  o metacrilato (tipo tanque acuario), es fácil de limpiar y desinfectar, se puede observar desde fuera al animal, y se mantiene dentro fácilmente un microclima.

Evitar como cierre o tapa las rejas o mallas de alambre en las que puedan quedar atrapados los dedos. Debemos tener especial cuidado con las temperatura ambiente, que debe estar entre 24 y 30 grados centígrados, para llegar a esta en épocas frías se deberá colocar algún elemento calefactor, con un termostato que regulará la temperatura.   Tendremos un termómetro adherido al cristal del terrario para controlar que el interior del terrario  se esta a la temperatura adecuada.  También dispondrá de un recipiente con agua para beber y humidificar el ambiente, si el terrario es grande necesitara un humidificador.   Deberá tener acceso a la luz solar o en su defecto colocaremos un tubo de luz especial. Le pondremos alguna planta en el interior, para simular su medio, que le servirá para esconderse y trepar, también es conveniente que tenga algún lugar donde esconderse.

 

2.-Iluminación: debe tener una lámpara fluorescente especial, cuya longitud de onda este entre 290 y 320 nanómetros, a esta se sintetiza la vitamina D. Los rayos ultravioletas son precisos para la formación de pigmentos, atención los cristales de las ventana y del propio terrario puede ser que no permita el paso de los rayos ultravioletas.  Puestos a adquirir deberíamos conseguir la lámpara de mercurio ya que proporciona calor, luz y rayos UVB, son los  ultravioletas que se producen con la luz de 290 a 320 nanómetros. Los ciclos de día/noche deben seguirse, oscilan en torno a las 12h: 12horas, aunque se deben variar siguiendo las horas de luz de las estaciones.

 

3.-Temperatura: se consigue mediante calefactores, pues estos animales son poiquilotermos, necesitan calor externo para regular su temperatura corporal, se debe conseguir que halla diferentes temperaturas a lo largo del terrario, este calor se proporciona por esterillas térmicas, bombillas, calefactores cerámicos, hay que evitar el contacto directo para evitar quemaduras, se debe procurar que el terrario tenga zonas con un ligera variación de temperatura.

 

4.-Sustrato o lecho: se puede utilizar musgo, papel de periódico, césped artificial o corteza de árbol, se deben evitar las arenas para gato y virutas ya que pueden producir obstrucción intestinal al poder ingerirlas y la arena es abrasiva para su piel.

 

5.-La alimentación debe ser equilibrada, hay preparados comerciales especiales para iguanas, no le alimente con dietas para perro o gato, pues no son las adecuadas y producen desequilibrios y fallos en su desarrollo;  se puede hacer una dieta casera a base de acelgas, zanahoria, manzanas, peras, plátanos, fresas, melocotones, arroz hervido, garbanzos cocidos, queso fresco y ocasionalmente grillos, se pueden usar bolsas de preparados de sopa juliana o menestras de verduras.

 

4.-Se le añadirán complejos vitamínicos específicos.

 

5.-Salud: cuando tenga o crea tener un problema lleve su Iguana al Veterinario, no espere luego puede que no tenga una buena solución.

 

La iguana. Tesoro nacional en peligro de extinción:

Pero algo les pasa a las iguanas de México: están desapareciendo a una velocidad alarmante, víctimas de catástrofes del medio ambiente y de la casería excesiva. Desde 1990 dos de las quince especies de Iguanadae, la iguana verde (Iguana iguana) y la iguana de cola negra o cola de espinas (Ctenosaura pectinata) han sido el foco de atención del programa nacional de conservación. Pero, ¿qué y cómo son estos antiguos reptiles a los que Darwin describió en su viaje a las islas Galápagos como “animales horribles, de color negro, sucio; parecen estúpidos y sus movimientos son muy lentos”, y que, a su vez, además que se les pueden llegar a describir como “cocodrilos en miniatura”? De todas las especies de la familia Iguanidae posiblemente se reconoce con más frecuencia a la tranquila iguana verde. Vive en regiones tropicales y subtropicales de México a Brasil. La iguana verde, como toda lagartija, es una criatura de sangre fría (ectotérmica) y depende de fuentes externas para regular su temperatura corporal. Así, se les encuentra con frecuencia posándose sobre rocas a pleno sol o yaciendo debajo de un árbol con sombra. La iguana verde posee características físicas importantes para adaptarse a su entorno: escamas gruesas que cubren su piel y proveen un caparazón contra el agua. Quizá el aspecto físico más notable sea la piel suelta que le cuelga del cuello. De esta manera, la iguana verde se asolea con la papada extendida hacia el sol, gracias a lo cual el calor se extiende con rapidez por su cuerpo. Una temerosa iguana puede retraer su papada en la cara de su predador, en tanto que un macho la utiliza para impresionar a las hembras. Otras características físicas de la iguana verde incluyen las escamas tipo serrucho que cubren su espalda (más vistosas en los machos); una escama particularmente grande detrás del tímpano y en la parte superior de la cabeza una mancha gris opalescente que se conoce como parietal o tercer ojo, órgano fotosensible a cambios en luz y en oscuridad incapaz de formar imágenes, ya que la retina y el lente son rudimentarios. Finalmente, el tamaño de la iguana verde la hace diferente a cualquier especie. Un macho puede llegar a medir más de dos metros de cabeza a cola. La mitad de su largo ocasionalmente está compuesta por esta última, cuya afilada punta le sirve como mecanismo de defensa en contra de los predadores. El tamaño de una iguana está en relación con las condiciones del medio ambiente: entre más húmedo sea éste, más grande será la iguana. Y para los machos su dimensión hace la diferencia, pues los mayores son los dominantes. Su ritual de apareamiento es muy complejo. Al finalizar la época de lluvias, entre noviembre y diciembre, los machos establecen su territorio (un área de cinco metros) y cortejan a las hembras con un “baile” especial, con movimientos de cabeza, hinchándoseles la papada. El apareamiento ocurre con frecuencia a principios de febrero, y cuando la hembra es receptiva, le permite al macho montársele para un acoplamiento que toma de tres a 12 minutos. A mediados de febrero y principios de abril las iguanas hembras cavan sus nidos y depositan sus huevos, además buscan debajo de árboles y junto a playas y ríos para encontrar el espacio idóneo para anidar, cavando un túnel –a veces de un metro de largo en la tierra suave. La mayoría de las hembras depositan alrededor de 30 huevos dentro del nido, aunque algunas de gran tamaño pueden llegar a depositar hasta 60. Sólo 25% del total de los huevos dará nuevas crías, y sólo unas pocas llegarán a adultos. La iguana negra comparte muchas de las características físicas y el comportamiento de la verde, aunque con diferencias significativas. Cuando nacen, las negras son verdes y se oscurecen antes de terminar su primer año de vida. Los garrobos adultos aparecen negros con franjas blancas. Físicamente, las iguanas negras difieren de las verdes, y pueden llegar a medir no más de un metro; presentan una cresta dorsal chica y una papada menos pronunciada. La verde es vegetariana y disfruta nadar, es tranquila y buena mascota, en tanto que la negra camina por piedras y rara vez se acerca al agua, además de ser carnívoras agresivas. Una iguana negra puede hundir sus dientes en el dedo de un ser humano y no soltarlo. Los hábitos de reproducción de las iguanas verdes y negras se parecen, sin ser iguales; las primeras cavan su nido individual en tres semanas durante la temprana primavera, mientras que las hembras negras depositan sus huevos en el transcurso de una semana, normalmente en marzo, y con frecuencia comparten nidos. Algo que sí tienen en común es su acelerada desaparición. Durante miles de años las iguanas han sido una parte esencial de proteína y medicina en México y en Latinoamérica. Aun en regiones donde no se come su carne, por ejemplo al noreste de Colombia, los cazadores capturan hembras preñadas para consumir y vender sus huevos, elaboran una especialidad que preparan primero en un caldo y después la untan en una tortilla.

Varias son las propiedades curativas de la iguana. Beber el caldo de iguana hervida puede ayudar a recuperarse de algunas enfermedades, y se dice que la vista puede mejorar si se coloca riñón crudo molido sobre los ojos y la frente. La grasa se ha usado de forma eficiente para curar picaduras de araña y escorpión. Se cree que una compresa de esta grasa previene várices. Obviamente estas cualidades contribuyen a su caza excesiva, pero, ¿por qué después de miles de años ha decaído su población al punto de considerarlas al borde de la extinción? Por supuesto, el problema recae en la continua destrucción del hábitat natural, así como la constante demanda humana por leña y tierra.

© 2014 Península Animal Diseño hecho en México por Th!nk Comunicación S.C.P