Península Animal

CARACTERISTICAS Y SUS USOS | Península Animal

 

Península Animal

¡Recuérdame!

¡Regístrate!

Regresar a La columna

EL PROPOLEO

EL PROPOLEO

 SUS COMPONENTES USOS Y BENEFICIOS 

Cortesia de nuestro patrocinador:

Tropical Forest Honey Company

Sustancia antibiótica que fabrican las abejas

 

¿Qué es el propóleo?

El propóleo (própolis) es una sustancia resinosa que las abejas obtienen de las yemas de los árboles y de algunos vegetales y que luego en la colmena terminan de procesar ellas mismas. Las abejas utilizan el propóleo (própolis) para recubrir las paredes de la colmena, tapar grietas, cubrir agentes extraños que entren en ella y mantenerla libre de bacterias.

 

Propiedades:

Es antibacteriano, antiviral, inmunoestimulante, antiinflamatorio, cicatrizante y ligeramente analgésico. Garganta y boca: en anginas, faringitis, laringitis, aftas bucales, Muguete y abscesos dentales da muy buenos resultados.

Vías respiratorias: ante los resfriados es muy útil como complemento a otras terapias ya que ayuda a eliminar infecciones. Estómago y Colon: en casos de úlcera gástrica tomándolo por un largo período de tiempo es de gran ayuda para combatir a la bacteria "Helicobacter Pylori" es la responsable de esta dolencia. Se han conseguido buenos resultados en algunos pacientes afectados por Diverticolitis, gastritis, enfermedad de Crohn y diarrea de candidiasis intestinal. Suelen responder muy bien a los lavados de propóleo diluido en agua las personas afectadas por las cándidas, llagas uterinas, inflamaciones vaginales y picazones. El Própolis o Propóleo es fantástico en la lucha contra las micosis u hongos de la piel. En las ulceraciones irritativas de los dedos de la mano, llamadas vulgarmente " alergia a detergentes de las amas de casa" se obtienen buenos resultados usando cremas a base Propóleo y Caléndula.

También los sabañones mejoran mucho con la crema al própolis.

El profesor Fan Che de Pekín ha tratado muchos casos de Psoriasis con comprimidos de propóleo (Própolis). La mayoría de los casos mejoraron a los tres meses. En el Acné funciona muy bien en forma de crema o para lavarse la cara diluido en agua. En la medicina islámica era muy usado para las heridas.

Los egipcios usaban el propóleo (própolis) como uno de los ingredientes para la conservación de las vísceras de los faraones.

 

Información nutricional:

El propóleo (própolis) está compuesto de Resinas, Ceras, Flavonoides, Sales minerales, Aceite esencial y cientos de compuestos, muchos de los cuales todavía sin estudiar.

 

Precauciones:

El propóleo (própolis) no es aconsejable en casos de asma bronquial alérgica ya que puede empeorar los síntomas.

 

Forma de tomar el propóleo:

Lo podemos comprar en forma de extracto, aceites, comprimidos y podemos aplicárnoslo externamente con una base de ceras y aceites vegetales.

 

Productos fabricados a base de propóleo

- CARAMELOS

- CREMAS

- JABONES

- ATOMIZADORES

 

El PROPÓLEO es una sustancia resinosa utilizada por las abejas para cubrir y proteger la colmena. Las abejas obtienen esta sustancia a partir de las yemas y cortezas de algunos árboles. El propóleo es rico en bioflavonoides y aceites esenciales, además de contener oligoelementos, vitaminas y aminoácidos.

El termino propóleo proviene del griego Propolis que significa “defensa de la ciudad” (Pro-antes de Polis-ciudad, lo cual se traduce como defensas antes de la ciudad o Defensor de la ciudad). Gracias a la acción antibiótica del propóleo, que protege de la actividad de virus y bacterias, la colmena es uno de los lugares más estériles conocidos en la naturaleza.

 

El propóleo contiene una gran variedad de elementos: 

Aminoácidos, vitaminas, minerales, etc. Entre todos estos compuestos destacan los bioflavonoides. El propóleo en estado bruto contiene 500 veces más bioflavonoides que las naranjas, los cuales son considerados hoy en día beneficiosos en estados de convalecencia. No obstante, estudios científicos llevados a cabo por diversos investigadores en todo el mundo han demostrado que el efecto del propóleo se consigue gracias a la acción sinérgica de todos sus componentes. Por su composición y propiedades suele recomendarse en caso de afecciones respiratorias recurrentes o en cualquier situación en la que las defensas del organismo están bajas.

 

Conozca El Própolis

Origen: Esta maravillosa sustancia resinosa es el sistema inmunológico de los vegetales superiores (árboles). La abeja la recoge y transforma, para desinfectar la colmena, sellar grietas y embalsamar intrusos que no puede expulsar por su tamaño. El propóleo es lo que garantiza la total asepsia de un ambiente como la colmena, verdadero caldo de cultivo de virus y bacterias, a causa de sus tenores de temperatura y humedad.

 

Composición: Es muy variable, dependiendo de la flora y el clima de cada lugar. Pese a ser el producto más usado y más investigado de la colmena, aún no se ha concluido su estudio científico, iniciado recién en la década del 60 en Europa del este. Ya se le han detectado más de 250 elementos constitutivos y unos 50 principios biológicamente activos, lo que explica su gran cantidad de propiedades. Tiene resinas, bálsamos, aceites esenciales, minerales (más de 20 oligoelementos), vitaminas, aminoácidos (7 de los 8 esenciales) y más de 50 grupos de flavonoides.

 

Propiedades: Científicamente se le han demostrado 20 propiedades: es antibacteriano, antimicótico, anticolesterolémico, antiparasitario, antiinflamatorio, antioxidante, antitóxico, antialérgico, analgésico, anestésico, antituberculoso, antiviral, citostático, desodorante, epitelizante, estimulante de la inmunogenesis, fitoinhibidor, hemostático, hipotensor y termoestabilizador. Fundamentalmente es un magnífico biorregulador, rehaciendo la capacidad de defensa, funcionamiento y adaptación del organismo. Los oligoelementos justifican muchas virtudes del propóleo, pues -participando en procesos metabólicos, fermentativos y vitamínicos- contribuyen a la curación de estados anémicos, previenen la arteriosclerosis e incrementan la capacidad inmunológica del organismo. Por su parte los flavonoides -con más de 40 acciones farmacológicas- son la base de su versatilidad terapéutica. Sus cualidades antioxidantes -además de reducir el efecto de los radicales libres- son responsables de la acción antiviral, al inhibir el desarrollo de virus patógenos. Además de su amplio efecto antibacteriano, el propóleo estimula la reacción inmunológica del organismo, complementando ambas funciones sin producir alteraciones de la flora bacteriana, cosa que ocurre con los antibióticos de síntesis. Otra virtud del propóleo es su capacidad de transportarse indistintamente a través de la sangre y la linfa, a todo el organismo.

 

Sus Beneficios en todo nuestro cuerpo:

Aparato circulatorio: El propóleo combina efectos vaso-dilatadores e hipotensores, disminuye la fragilidad capilar, inhibe la oxidación del colesterol y normaliza la tensión arterial. Estos efectos se logran con el uso regular, no debiendo esperarse efectos mágicos en caso de crisis hipertensivas.

 

Vías respiratorias: Es un antibiótico de amplio espectro que no produce disbacteriosis y que se ha ganado merecidamente la fama de efectivo antigripal. Su acción antiinflamatoria y anestésica lo convierte en eficaz protector de la garganta y las cuerdas vocales.

 

Aparato digestivo: En este aspecto ejerce múltiples acciones: normaliza el peristaltismo intestinal, regula el apetito, ayuda a la regeneración de úlceras, es protector hepático y previene la parasitosis.

 

Dermatología: Su notable capacidad cicatrizante, desinfectante y antiinflamatoria lo hace indicado para heridas, quemaduras y afecciones de la piel. También resulta óptimo como fungicida de amplio espectro.

 

Odontología: Incrementa la salud bucal por sus principios antisépticos, antibióticos y antiinflamatorios. Además estimula la generación de la dentina (esmalte dental) e impide la formación de caries y placa bacteriana.

 

Contraindicaciones: Ninguna. No se han detectado reacciones alérgicas, ni toxicidad por sobredosis. Se ha demostrado perfectamente compatible y hasta complementario de otras prácticas terapéuticas.

 

Cuidados: Para mantener sus propiedades requiere que se lo preserve de la luz y de la temperatura, dada las delicadas características biológicas de sus componentes.

 

¿Sabia usted?

Desde tiempos remotos, es conocido y empleado por sus propiedades terapéuticas, principalmente por su acción estimulante sobre el sistema de defensas del organismo. El propóleo es un conjunto de sustancias resinosas, gomosas y balsámicas, de consistencia viscosa, recogido de ciertas partes de los vegetales, por las abejas Apis mellífera, que las transportan al interior de la colmena, modificándolas en parte con sus secreciones (ceras y secreciones salivares). Las abejas lo utilizan como cimiento para la colmena, ya que les protege de hongos, bacterias y otros invasores. Los flavonoides o materias colorantes, son una de las sustancias más activas de su composición con carácter antiséptico. Su principal importancia como complemento de la alimentación se basa en sus propiedades inmunoestimulantes, aumentando la resistencia del organismo frente a las infecciones. Atendiendo a estas cualidades, los antiguos egipcios lo utilizaban en la momificación, evitando la descomposición de los cadáveres. 

Desde el punto de vista nutritivo:

La composición química del propóleo es bastante compleja y depende de la fuente vegetal. Básicamente se compone de un 50-55% de resinas y bálsamos, 30-40% de cera de abeja, 5-10% de aceites esenciales o volátiles, 5% de polen y 5% de materiales diversos (orgánicos y minerales). Se han identificado más de 160 compuestos, de los cuales un 50% son compuestos fenólicos, a los cuales se les atribuye acción farmacológica.

 

Los principales fenoles identificados son:

Flavonoides (flavonas, isoflavonas, flavononas)

Ácidos aromáticos y sus ésteres (ácido cafeico, cinámico y otros)

Aldehídos aromáticos (vainillina e isovainillina)

Cumarinas

Triglicéridos fenólicos

Existen otro grupo de compuestos y elementos minerales que se encuentran como trazas (en cantidades casi inapreciables) que resultan de fundamental importancia en la actividad biológica del propóleo y en el metabolismo celular, destacándose la provitamina A y algunas vitaminas del complejo B, en especial la vitamina B3 o nicotinamida, además de lactonas, polisacáridos, aminoácidos y otras sustancias aún no identificadas. Por su composición y propiedades suele recomendarse en caso de afecciones respiratorias recurrentes o en cualquier situación en la que las defensas del organismo están bajas.

 

Presentación y conservación:

El propóleo presenta una consistencia variable, dependiendo de su origen y de la temperatura. Hasta los 15°C es duro y se torna más maleable a medida que aumenta la temperatura. Su punto de fusión varía entre 60 a 70 °C, llegando en algunos casos hasta 100°C. Su color también es variable, de amarillo claro a marrón oscuro, pasando por una gran cantidad de tonos castaña. Dependiendo del origen vegetal puede presentar color pardo a negro. Su olor también es muy variable, generalmente es agradable, y en algunos casos recuerda a su origen vegetal, mientras que en otros casos posee olor predominante a cera.

El propóleo puede ser comercializado como extracto o utilizado en formulaciones de cosméticos y productos farmacéuticos.

Lo podemos encontrar envasado como extracto de própolis.

Es necesario almacenarlo en un lugar fresco y seco, en recipientes bien cerrados.

 

 

Importante el asesoramiento profesional:

Siempre se debe recurrir al asesoramiento de un profesional cualificado antes de la toma de cualquier producto. La dosis habitual es de unas 20-30 gotas en medio vaso de agua, 3 veces al día. El propóleos (gr. própolis) es una sustancia que obtienen las abejas de las yemas de los árboles y que luego procesan en la colmena, convirtiéndola en un potente antibiótico [cita requerida] con el que cubren las paredes de la colmena, con el fin de combatir las bacterias, virus y hongos que puedan afectarla. El propóleos tiene materias colorantes, los flavonoides, que son las más activas en la función antiséptica. Además de esta sustancia, contiene resinas y bálsamos (un 50%), cera de abeja (un 30%), aceites esenciales (un 10%), polen y diversos materiales minerales: aluminio, plata, bario, boro, cromo, cobalto, estaño, hierro y muchos otros. También contiene provitamina A y vitaminas del grupo B, especialmente B3.

Las abejas sin aguijón de la Tribu Meliponini recubren todo el nido de cría con un involucro (lámina o membranas) fabricado con cerumen que es una mezcla de propóleos y cera. Con betumen cierran las aberturas donde confinarán la colonia en los troncos siendo el mismo una mezcla de propóleos pegajoso mezclado con barro también es denominado geopropóleos.

 

Entre las propiedades medicinales que se le reconocen [cita requerida] a este producto están:

Antibióticas (bactericida y fungicida).

Antivirales.

Antitumorales.

Cicatrizantes.

Antiinflamatorias.

Analgésicas.

Antialérgicas.

Epitelizantes.

Anestésicas.

Inmunoestimulantes.

 

Su utilización en seres humanos debe hacerse con reserva (sobre todo en caso de intolerancia o alergia a alguno de los productos de las abejas o a las mismas abejas) y, si no se está en condiciones de administrarlo debidamente, preferentemente con recomendación médica. Históricamente se lo ha utilizado para tratar catarros de las vías respiratorias altas, resfriado común, gripe de cualquier virus y cepa, sinusitis, otitis, laringitis, bronquitis, asma bronquial, neumonía crónica, tuberculosis pulmonar. También se la utiliza en dermatología para el tratamiento de abscesos, forúnculos, sabañones, grietas, verrugas, infección en la raíz de las uñas, entre otros daños de la piel. Es también eficaz en otros problemas como conjuntivitis, infecciones y llagas bucales, etcétera. Se conoce que los egipcios utilizaban el propóleos como parte de los ingredientes para conservar las vísceras de los faraones [cita requerida]. Obviamente, también ha sido utilizada en el tratamiento de animales con fiebre aftosa, necrosis bacilar, mastitis, helmintiasis en ovinos, entre otras. También se lo utiliza en la confección de finísimas lacas para el pintado de instrumentos musicales de cuerda, dándole gran resistencia a la laca. La cantidad promedio que pueden producir por colmena durante un año depende de la raza de abeja, suele estar entre los 150 g y 300 g.

Se recolecta al comenzar la primavera, ya que es necesario en la colmena durante los tiempos fríos. Para la recolección, el apicultor coloca una plancha plástica perforada sobre los cuadros de la colmena; en el momento de recolección, se introduce en un congelador hasta que el contenido se congele y así poder retirarlo más fácilmente; luego se lo introduce en agua caliente para separar el propóleos de la cera, las abejas muertas o restos de otros animales. En este momento el propóleo se presenta como una sustancia similar a una goma de mascar. Luego toma una forma granulosa y floja, de color ligeramente oscuro. Se lo conserva en recipientes de vidrio, nunca de plástico, lejos del aire y de la luz.

Remedios caseros para el invierno: Se puede hacer frente a las infecciones respiratorias y afonías tomando una bebida preparada con zumo de limón y miel sin calentar a más de 37ºC, rebajado con un poco de agua, con una pajita, haciendo gárgaras antes de tragar. Es un potente antiséptico e inmunoestimulante. Hay que tener cuidado con los dientes, ya que deja una aspereza importante en ellos y durante unos días duele al masticar si el limón ha contactado con los dientes. También se puede tomar (en cantidad de unos 30g/75 kg de peso corporal al día) gel de hojas de aloe vera (Aloe barbadensis o Aloe ferox), en caso de no tener alguna contraindicación para esa persona el uso de esta planta. Es un potente regenerador de tejidos, antitumoral, antiséptico, antiviral, inmunopotenciador, epitelizante, etcétera. Es aconsejable seguir lo anterior de una toma de propóleo (disolviendo tintura de propóleo o el propóleo directamente en agua, siendo recomendable una cantidad de 100mg de propóleo/75 kg de peso corporal al día) también haciendo gárgaras antes de tragar. Es recomendable, en casos de no soportar el sabor, acompañarlo de miel y nunca de ningún tipo de azúcar más o menos refinado, ya que absorbería gran parte de la composición del propóleo y perdería así su efectividad. Para rematar la tarea, se aconseja acompañar todo esto con una infusión de plantas medicinales como el tomillo, el romero, el orégano, la menta, la hierbabuena, la manzanilla (todas ellas plantas con propiedades antisépticas e inmunoestimulantes) y una pequeña cantidad de hojas de lavanda (menos de un 8 por mil en peso: en exceso es neurotóxica), dejar enfriar hasta bajar la temperatura de 37ºC, añadir al vaso dos cucharaditas de miel que no haya sido calentada a más de 37ºC, y beberse la infusión así preparada haciendo gárgaras antes de tragar cada sorbo. En cuanto a la dieta, conviene incluir cierta cantidad de hongos comestibles (setas de jara o de cardo, shiitake, reishi, maitake, champiñón del sol y otros: beta-glucanos, arabinogalactanos y otras fibras inmunopotenciadoras), un pequeño aporte extra de proteínas (para mantener a buen nivel los anticuerpos, el sistema de complemento y el organismo en general), los rábanos (son antisépticos y contienen mucha vitamina D, que recientemente se está considerando una hormona, y se reconoce como gran inmunoestimulante incluso frente a enfermedades como al tuebrculosis), beber un poco más de agua de lo generalmente recomendable (serían recomendables entre 2 y 3 litros de líquidos al día mientras dure la enfermedad, para eliminar más fácilmente los desechos metabólicos resultantes de la lucha contra la infección/inflamación en curso). El propóleo o própolis en estado bruto contiene 500 veces más bioflavonoides que las naranjas, los cuales son considerados hoy en día beneficiosos en estados de convalecencia. El propóleo es una resina de composición compleja recogida de las yemas y cortezas de los árboles por las abejas, que la emplean para desinfectar las celdas de la colmena. La colmena es uno de los lugares más estériles conocidos en la naturaleza. En el norte de Europa (Bélgica, Holanda, Alemania, Polonia) se mastica el propóleos como una costumbre, en las zonas rurales sobre todo, comprobándose en estas comarcas unas tasas muy bajas de resfriados, gripes, caries y otras infecciones. Los egipcios también los utilizaban para la momificación de sus faraones.

Contiene una gran variedad de elementos: aminoácidos, vitaminas, minerales, etc. Entre todos estos compuestos destacan los bioflavonoides. El propóleo en estado bruto contiene 500 veces más bioflavonoides que las naranjas, los cuales son considerados hoy en día beneficiosos en estados de convalecencia. No obstante, estudios científicos llevados a cabo por diversos investigadores en todo el mundo han demostrado que el efecto del propóleo se consigue gracias a la acción sinérgica de todos sus componentes. En épocas de frío, además de tomar complementos alimenticios a base de propóleo podemos ayudar a nuestras defensas con compuestos que también contengan en su composición jalea real y equinacea.

 

Recomendado para:

• Aumentar defensas en épocas de frío

• Tos, dolores de garganta, resfriados.

• Contra la caries.

• Para curar infecciones bucales, llagas, heridas, quemaduras, inflamación de encías, dolor de muelas, etc.

• Desinfectante, desinflamatorio y un poco anestésico.

 Cómo se comercializa:

En jabones en jarabe en cremas en loción spray y pastillas.

 

El propóleo es una mezcla de resinas y secreciones de los árboles que las abejas recolectan en zonas boscosas y que mezclan con cera, miel y secreciones propias de esta especie. La utilizan para proteger sus apiarios del ataque de insectos, también es utilizada para cubrir el interior de la caja de la colmena para evitar las corrientes de aire y controlar la temperatura en su colonia. Lo aplican en una película muy fina en todo el panal para evitar la contaminación del mismo y de este modo evitar enfermedades.

 -Funciona como antibiótico natural.

-Inhibe el desarrollo de bacterias, sobre todo en afecciones de las vías respiratorias.

-Tiene efectos fungicidas y cicatrizantes.

-Ataca problemas de las vías respiratorias superiores como tos, bronquitis ó inflamación causada por fumar, por la contaminación atmosférica o del medio ambiente, así como por procesos alérgicos.

 

Puede ser aplicado como antiséptico en pequeñas herida o raspones.

En caso de aftas u otras heridas de la cavidad oral, empapar con extracto de propóleo un pedacito de algodón y colocarla un rato cubriendo la herida.

Combate problemas de mal sabor y olor de boca (halitosis). El propóleo, también llamado propolis, es efectivo contra algunos casos de parasitosis intestinal, tal como la giardiasis.

 PRECAUCIONES:

No deben tomarlo niños menores de 10 años debido a su contenido de alcohol.

 PESENTACIÓN:

Frasco Gotero con 40 ml.

Bolsa de 10 piezas

Jarabe de 275ml

MODO DE EMPLEO:

Tomar de 10 a 20 gotas con un vaso de agua 3 veces al día. Tópicamente se puede utilizar con más frecuencia, lavando la lesión antes de aplicar, de 4 a 5 veces diarias. Se puede aplicar sobre la piel a cualquier edad.

© 2012 Península Animal Diseño hecho en México por Th!nk Comunicación S.C.P