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Abeja africana

Abeja africana

LA ABEJA AFRICANICANA

 Cortesia de Nuestro Patrocinador

TROPICAL HONEY COMPANY

Es un híbrido producto de las razas Europea y Africana. 

Características: Físicamente son similares en el tamaño, así como en el color a la abeja Europea y son diferenciables solo por métodos de identificación en laboratorio.

Picadura de la abeja: Los venenos de las abejas africanas y europeas son muy semejantes en su composición, lo que establece la diferencia es la cantidad del veneno y la reacción que se deriva del mismo.

Tipos de reacción: Local, Tóxica y alérgica.

Como comportarse en caso de ataque de abejas:

Cubrirse la boca, nariz y ojos.

Correr en zigzag.

Buscar un refugio (en la maleza o en un cuerpo de agua).

Que hacer en caso de detectar un enjambre de abejas:

Alertar a la población.

Suspender cualquier tipo de actividad cerca del enjambre.

Evitar movimientos bruscos

Evitar colores, olores y ruidos fuertes o desagradables.

No utilizar fuego, insecticidas y evitar su captura si no cuenta con la capitación y equipo necesarios.

No destruir las trampas caza-enjambres.

Que hacer en caso de picadura de abeja:

Retirar inmediatamente el aguijón con pinzas.

No presionar con los dedos.

No aplicar alcohol ni dar masaje en la zona afectada.

Si el paciente presenta reacción alérgica trasladarlo a un hospital.

La Abeja Africana

¿"Asesina"?

La abeja que más miel produce, tiene una picadura capaz de matar un búfalo

En el Nuevo Mundo no había abejas productoras de miel antes del Descubrimiento realizado por España. Las primeras fueron llevadas por los españoles y rápidamente se extendieron por todo el Continente americano. Las abejas llevadas por los descubridores españoles fueron especies europeas. Había abejas productoras de miel en Asia y Africa, pero de especies distintas. La Apis dorsata Fabricius, la abeja gigante o bambara de la India y África desde el Sur del Sahara hasta El Cabo y desde Marruecos hasta Egipto, tenía fama de ser una gran productora de miel y cera. Un panal formado por ellas contiene de 15 a 50 Kg. de miel según la estación del año. En África, las abejas eran conocidas y usada su miel hace más de 10.000 años, como lo demuestran pinturas halladas en las rocas y en las cuevas. La pintura más famosa realizada en una roca que representa panales de abejas y obtención manual de miel, se encuentra en España, en la roca de Bicorp de Valencia y tiene una antigüedad de 7.000 años. Los grupos nativos con experiencia más antigua en obtener miel silvestre han sido los hotentotes. Los árboles llamados miombo son los más a propósito y por ello muy buscados por las abejas africanas para hacer sus panales.

SI USTED HUELE "RICO"

CUIDADO CON LAS ABEJAS

En la mañana usted puede salir de su casa oliendo a loción pero tras una picadura de abejas podría regresar con olor a orines. Imagine que usted se encuentra en una heladería o tomando un refresco; lleva puesta una preciosa blusa o camisa de colores llamativos y  no se le olvidó aplicarse loción en la mañana o el bálsamo en la ducha; si usted reúne todas estas características puede ser el  candidato perfecto para una picadura de abejas africanizadas. Según el entomólogo de la Universidad del Valle, Ranulfo González, master en entomología médica de la universidad de Panamá, esta sub especie puede viajar largas distancias buscando áreas ricas en alimento, son atraídas por olores dulces y florales; pero otros estímulos pueden activar su comportamiento defensivo: una agresión directa al enjambre, materiales afelpados, olores fisiológicos del hombre o de animales, u olores químicos como  perfumes. El científico también afirma que es frecuente tropezar accidentalmente, en el campo, con un enjambre que se ha detenido en  un tronco. "En estos casos debe quedarse quieto, pues si corre o hace el intento de espantarlas las abejas pueden sentirse agredidas y usted corre el riesgo de no sobrevivir a esta   aventura". Cuando un ejemplar de esta  sub-especie  pica, segrega una feromona, una verdadera señal de alarma que produce una reacción en cadena de todas las obreras del enjambre  que terminan picando al "agresor".

Africanas vs  Europeas

Lo cierto es que la abeja africanizada  es el producto de una mezcla genética entre abejas  europeas (Apis mellifera) y africanas ( Apis melífera adansonii). Las abejas africanas fueron introducidas  al Brasil en 1956 con el fin de mejorar genéticamente la especie europea, pues su tiempo de actividad es más amplio,  por lo cual son mejores productoras de miel, polen y jalea. Pero un año mas tarde 26 enjambres de abejas africanas   escaparon en el estado de Sao  Paulo  y ampliamente se mezclaron con la especie europea, generando así un híbrido llamado abeja africanizada. Actualmente ha reemplazado a las europeas en la mayor parte de sur América. Las características de las abejas africanizadas son variables, muchas de ellas heredadas de  las africanas: dentro de las más destacadas son su eficiente y a veces violento comportamiento defensivo, su alta capacidad de reproducción, su gran facultad para viajar grandes distancias, su marcado comportamiento migratorio y un rango de actividad mas amplio que el de las europeas .

Inteligencia de ajedrecista

La abeja africanizada es el producto de una mezcla genética entre abejas europeas y africanas. Se caracteriza por su violento comportamiento defensivo, su alta capacidad de reproducción y su facultad para viajar grandes distancias. Los enjambres de abejas pueden dispersarse por condiciones desfavorables tal como destrucción de la colmena, sobrecalentamiento del nido, inundación, fuego, falta de agua o alimento u inclemencia del tiempo. En la migración puede haber fusión con otros enjambres,  pero también  invaden nidos ocupados por otras colonias. Tal como los ajedrecistas, la abeja africanizada pone en jaque a la reina residente,  es decir que la mata  y la reemplaza por  una de  sus reinas, de esta manera se apropian de la colmena. El biólogo González  recomienda que en caso de picadura se extraiga el aguijón con una navaja puntiaguda, pues éste es  una especie de flecha tridente, es decir con la forma de tres flechas sobrepuestas, que entra fácilmente en la piel pero se queda atrapado al emprender la abeja el vuelo. El aguijón queda dentro de la piel al igual  que  gran parte del interior de la abeja, principalmente  la glándula  que segrega el veneno; si el aguijón no se extrae adecuadamente puede expulsar más del veneno contenido en las glándulas agravando la situación. El segundo paso es aplicar rápidamente orines humanos en la zona de la picadura, pues esta sustancia bloquea el efecto de dispersión del veneno en las células; el hielo también sirve como neutralizador. Una persona normal soporta una buena cantidad de picaduras, posiblemente más de cien, pero si esta es susceptible al veneno una sola picadura puede ser suficiente para desencadenar una reacción alérgica, de consecuencias fatales sino se tiene atención médica oportuna. En ultima instancia, si la persona que ha sido atacada por abejas africanizadas es alérgica es   muy   probable   que   se presente  una gran   hinchazón y enrojecimiento como reacción, así como  inflamación de las vías respiratorias, lo que ocasionaría un paro respiratorio; por este motivo es vital que una persona que sabe que es alérgica a la picadura de abejas  u otros insectos, no tome riesgos innecesarios y tenga medicamentos apropiados a la mano, tales como un antiestamínico o antialérgico y en caso de picadura tomarlo de forma inmediata.

El investigador González afirma que el veneno de la abeja africanizada no es más potente que el de las abejas europeas; el problema radica en que es más agresiva y persigue al agresor a mayor distancia que las europeas; además su tendencia a escapar de la colmena y formar enjambres de búsqueda de nuevos sitios hace más probable su encuentro accidental con las personas y animales vertebrados. Igualmente son más vulnerables a ruidos, olores y estrés, por sus características genéticas, y esto las hace más peligrosas. Para el científico es importante dejar claro que las abejas no son "malas" pues no atacan sin motivo, simplemente son más sensibles y por esta razón se sienten amenazadas fácilmente. "Es muy probable que el fenómeno de El Niño ocasione un alto grado de estrés en las abejas, causado por la falta de agua y las altas temperaturas  y este podría ser el motivo por el cual se están encontrando con mayor frecuencia y por ende ocasionando un mayor número de casos de personas afectadas", explica el entomólogo Ranulfo Gonzáles.

La Apicultura

La abeja africanizada es mejor productora de miel, polen y jalea que la abeja europea. Con adecuado manejo y mucha responsabilidad puede representar grandes ventajas económicas para el apicultor. El cultivo de abejas es practicada por el hombre desde tiempos prehistóricos y sólo se inició como industria con el descubrimiento del espacio natural que ella necesita para circular en el interior de la colmena, más o menos 8 milímetros; este descubrimiento fue básico para la construcción  de las colmenas modernas. Hoy en día la apicultura es practicada en casi todos los países del mundo. La industria apícola produce miel de abejas, cera, polen, jalea real, veneno de abeja, reinas y paquetes o  núcleos de abejas. Pero el aspecto más importante en la apicultura  es el papel ecológico   que vienen  desempeñando las abejas en la polinización de los cultivos como árboles frutales y otras plantas que producen frutos comestibles.

La utilización de insecticidas ha eliminado gran parte de la fauna polinizadora de  algunos países y por esta razón existe una creciente demanda a los apicultores por servicios de polinización. "La abeja africanizada puede seguir siendo utilizada pero con adecuado manejo y mucha responsabilidad del apicultor. Representa grandes ventajas económicas para el apicultor pero un mal manejo ocasionaría pérdida de vidas humanas y animales domésticos", afirma el investigador.

Manténgase informado acerca de las abejas africanizadas

En 1965, una raza de abejas de miel africanas se importó al Brasil con la idea de mejorar la producción de miel. Cuando esas abejas se cruzaron con las abejas de miel europeas, resultó una nueva variedad de abeja conocida como "abeja de miel africanizada". A estas abejas a veces también se las denomina "abejas asesinas" por su agresividad al defender sus nidos. Aunque la apicultura y el transporte de abejas están reglamentados por el gobierno, las abejas de miel africanizadas se han convertido en parte integral del ambiente en California, y pueden encontrarse en áreas donde hay abejas de miel europeas. Ambas variedades de abejas se codician por su trabajo de polinización, su miel y su cera. Las abejas de miel africanizadas tienen la misma apariencia y producen el mismo sonido que las abejas de miel europeas. Ambos tipos pican una sola vez y el efecto de la picadura es similar. Sin embargo, los dos tipos de abeja difieren en varios puntos importantes: Las abejas de miel africanizadas construyen nidos en cualquier lugar que ofrezca protección contra las inclemencias del tiempo. Hacen nidos en paredes o estructuras vacías tales como tractores viejos, remolques, autos o equipos. Consideran los hoyos en los árboles, troncos cortados y madrigueras de animales como buenos lugares para construir sus nidos. Hacen nidos incluso bajo tierra en tuberías de irrigación, cajas de medidores y canales de desagüe. Se pueden encontrar nidos en los alrededores de lugares donde se tiran desechos, en pilas de madera vieja y en arbustos. Una diferencia clave entre las abejas de miel africanizadas y las europeas es el comportamiento de las africanizadas cuando su nido se ve amenazado. Son muy agresivas en la protección de su nido y responden en forma rápida y sin cuartel picando sin tregua al intruso. Pueden atacar dentro de un radio de cinco pies o más de su nido. La vibración de algún equipo puede activar a estas abejas desde una distancia de 100 pies o más. Las abejas de miel africanizadas pueden continuar la defensa de su nido persiguiendo a una persona por una distancia de ¼ de milla o más, y en algunos casos, hasta por varias horas.

¿Qué debe hacerse si se encuentran abejas de miel africanizadas?

Protéjase la cabeza, los ojos y la boca con las manos, los brazos o la ropa. El aguijón, que se queda clavado en la piel, deja un olor que atrae a otras abejas a picar en el mismo sitio.

Aléjese del área lo más rápido posible

Métase en algún recinto, tal como un vehículo o edificio. Algunas abejas pueden perseguirlo ahí adentro, pero usted podrá escapar de la mayoría de las abejas del enjambre. Busque atención médica profesional. Aunque la toxicidad de las abejas de miel africanizadas es similar a la de las abejas de miel europeas, las múltiples picaduras pueden producir trastornos en la respiración u ocasionar una reacción alérgica que puede conducir a la muerte. Reporte actividades de abejas sospechosas a su supervisor o empleador. Dos especies son las preferidas: Brachystegia que los nativos llaman Masa y Julbernardia a la que llaman mondo. Los hotentotes tienen una gran habilidad para buscar y obtener la miel de las abejas. Se ayudan por los llamados pájaros-guía (Indicator indicator) cuyo vuelo les lleva con seguridad allí donde hay un panal. Para obtener la miel, destruyen los nidos después de haber matado a las abejas, pero poco tiempo después otro enjambre vuelve a formar un nuevo panal en el mismo lugar ya que tienen preferencia por lugares donde anteriormente otras construyeron panales. Esto lo saben muy bien los hotentotes, de manera que tienen bastante controlados los lugares donde pueden obtener el delicioso alimento. La abeja africana, Apis melífera adansonii o Apis dorsata o escutelata, ha llamado mucho la atención en los últimos años por razones que pronto veremos, especialmente su introducción en el Brasil en 1956. En la India, se cree que la proximidad de panales de abeja trae felicidad, mientras en otros lugares se piensa lo contrario, especialmente si los nidos de abejas se producen en la vivienda o su proximidad en cuyo caso los destruyen. Creen en la India que cuando se toca un nido de abejas, éstas se dan cuenta y se van, se dan un baño purificador en el río y van a construir otro panal en otra parte. En las regiones montañosas es costumbre regalar a los novios colonias de abejas como presente de boda. Consideran a la abeja como imagen de la diosa Lakshmi (la diosa del bienestar). Hay dos tipos de abejas Apidae en el continente africano, cinco subespecies de Apis melífera y unas 40 especies de abejas con aguijón que pertenecen a los géneros Axestotrigona, Meliponula, Hypotrigona, Cleptotrigona y Plebeia. De las especies de Apis melífera, dos son del norte de África: A.m. intermissa, la abeja púnica y A.m. lamarekii, la abeja egipcia. La A.m. adansonü, que se encuentra al sur del Sahara ocupa África central. Las reinas varían desde el dorado oscuro al rojo oscuro. Kerr tenía la esperanza de que la hibridación con las especies europeas del Brasil, atenuaría la agresividad, y que si huían se diluirían en la población general de Apis, manteniendo la cualidad de producción intensa de miel y con ella aumentaría la producción nacional de miel y cera. En esto último no se equivocó, pero en lo de la agresividad no contó con la opinión de la abeja africana ni con sus cualidades genéticas, entre las que las más negativas eran precisamente las dominantes. El primer experimento se realizó en un bosque de eucaliptus a 50 km al N.O. de Piracicaba, Estado de Sao Paulo. Pronto se vio que las abejas africanas producían doble cantidad de miel que las americanas de origen europeo. Hubo una extraordinaria multiplicación de las colonias africanas y los híbridos africanizados, adansonii melífera fueron aún más vigorosos. Pero la característica de la agresividad se exacerbó. No podía acercarse nadie a 100 metros de un panal de estas abejas pues salía el enjambre todo junto y caía sobre el animal o persona que se atreviese a molestarlas en su trabajo. En un año murieron 80 personas a causa de su picadura y no se sabe cuántos animales morirían también. La Academia de Ciencias de los Estados Unidos envió un equipo al Brasil para estudiarlas de primera mano. En el curso de 30 años, la abeja asesina ha invadido toda la América de habla hispana, llegando a la frontera de los Estados Unidos. Hay dos formas por las cuales esta abeja africanizada puede extenderse. Bien por agresión contra la raza establecida venciéndolas en competencia por las fuentes de recursos del medio ambiente, como son los alimentos o los lugares donde anida o bien por introducción de sus genes en la población ya establecida en el área. Las abejas africanas tienen en el Continente negro enemigos naturales de los que el mayor de todos es el hombre. Luego están otros insectos, como las avispas, la abeja amarilla pirata (Polarus latifrons Kohl y Philanthus diadema F.) que las capturan cuando están libando en las flores o cuando se acercan al panal, especialmente cuando disminuyen la velocidad de su vuelo. Cuando la avispa mata a la abeja africana, se la lleva como provisión o alimento para sus larvas en lo más profundo de sus nidos.

Hay varias especies de moscas africanas parásitas que atacan también a la abeja africana. El taquínido Rondaniooesthus apivorus deposita sus larvas en el cuerpo de la abeja. La larva desarrolla en el abdomen de la abeja y cuando está madura, mata a su huésped para alimentarse de él. También hay pájaros depredadores, comedores de abejas. Pero el más destructor de todos los depredadores después del hombre es el tejón, que en una noche puede destruir quince o más panales. Hay en África también una polilla de la cera que también es enemigo natural de las abejas. El color de la abeja africanizada es muy variable. La mayoría tienen bandas amarillas en el abdomen. Las obreras son negras. Coexisten en la misma colonia unas negras y otras con bandas amarillas. Su longitud varía entre 3,87 a 4 mm. Una colonia de abejas puede tener de 30.000 a 60.000 individuos que son como en todas estas especies: reinas, obreras y zánganos. El abdomen de la reina es muy largo, teniendo como única función la de poner huevos a una velocidad de 1.500 a 2.000 diarios. Los zánganos no trabajan, su única misión es fertilizar a las reinas, pero consumen grandes cantidades de alimentos. Las obreras son las más numerosas de la colonia. Hacen todo excepto poner huevos. Alimentan y cuidan a la reina, limpian las colmenas que ellas mismas fabrican, las pulen y ventilan, van en busca del alimento de las flores convirtiendo el néctar en miel y al mismo tiempo actúan como guardianes del panal. Como todas las abejas, tienen la capacidad de transmitirse información sobre los lugares donde puede encontrarse abundante néctar, polen o agua, señalando con sus danzas y movimientos a los demás los lugares y las direcciones, así como las distancias a que se encuentran. Producen la cera a partir de glándulas especiales que están situadas en las partes laterales del abdomen y el producto es masticado y mezclado con fluidos de las glándulas cefálicas. Las obreras tienen que consumir 20 libras de miel para producir una libra de cera. Pero desde su entrada en Brasil, la producción de miel y cera se ha triplicado, lo que demuestra su enorme capacidad de trabajo. Se ha podido observar que tardan menos que cualquier otra abeja en recoger el alimento y por eso regresan a su colonia con más rapidez y más veces. Cuando escasea el alimento, no se entretienen mucho y rápidamente emigran a otros lugares. La colonia de estas agresivas abejas asesinas parece estar siempre alerta y lista para defender su hábitat y cuando atacan, lo hace el enjambre entero, lo que es mortal. La presencia de intrusos que llevan ropas de colores o artefactos brillantes, llamativos, contribuye a enfurecerlas. A 100 metros del panal perciben ya al enemigo y salen en su busca. Para poder extraer su miel, los apicultores no sólo han de ir extraordinariamente bien protegidos sino que tienen que usar vapores de nitrato de amonio, anestesiándolas o incluso matándolas por medio del fuego. A veces las anestesian de noche para transportarlas a lugares más alejados donde no constituyen un peligro. Los estímulos que las irritan son diversos. Además de los colores de la ropa, el brillo de instrumentos, la vibración del panal, el tocarlo o agitarlo moviendo la rama en que se encuentra colgado, son algunos de ellos. También el olor puede ser un estímulo suficiente para provocar su agresividad, por ejemplo el que despiden algunos animales o el olor a petróleo o keroseno de los apicultores, así como el movimiento de las personas. Las palas de un rotor o molino de viento destruían miles de abejas africanizadas a las que atacaban como Don Quijote pensando que eran enemigos. El movimiento de las aspas del molino de agua las irritó, provocando sus ataques en los que perecían por montones. La abeja africanizada es muy sensible a las vibraciones y también al calor. Cuando el calor aumenta se hacen más agresivas, así como cuando hay más abundancia de néctar. Algunos autores informan que aumenta su irritabilidad cuando escasea el alimento. Lo cierto es que su agresividad varía según las distintas circunstancias y condiciones del medio ambiente. Y no es que sea grande la cantidad de veneno de su aguijón comparado con el de otras especies de abejas, sino que su mayor habilidad para comunicarse con las compañeras y su mayor agresividad las hace más peligrosas. En este fenómeno intervienen la gran cantidad y variedad de feromonas de alarma que producen. Sus ataques súbitos son masivos, no siendo una la que suele picar sino muchas de ellas, tardando de 20 a 25 minutos en volver al estado de calma mientras que las especies europeas tardan tan sólo de dos a tres minutos en calmarse. Si el aguijón es clavado en la cabeza o en una vena las consecuencias pueden ser rápidamente mortales. Este aguijón tiene unos dientes muy finos, orientados hacia arriba, que impiden el que pueda ser retirado de la piel donde lo clavan. Por eso la abeja después de picar no sólo deja su aguijón en el cuerpo del enemigo sino el aparato glandular y parte de su abdomen, lo que produce su muerte irremediablemente. Son por ello verdaderos kamikazes, suicidas que mueren matando. Para extraer el aguijón hay que utilizar un bisturí o una aguja desinfectada y evitar así, desbridando la parte, que pase a los tejidos más cantidad de veneno contenido aún en la glándula. El veneno de la abeja africanizada, produce efectos parecidos a los del veneno de la cobra o la toxina del escorpión. Produce hiperglucemia y pérdida del glucógeno hepático. Se han hecho experimentos inyectando veneno de estas abejas en ratones, comprobándose los cambios en la concentración de azúcar en la sangre. Esto puede ser debido a una acción directa del veneno sobre el hígado o bien a la liberación de adrenalina que se produce al actuar indirectamente sobre las cápsulas suprarrenales. Se ha demostrado experimentalmente que inyectando veneno de estas abejas o veneno de cobra en la arteria celiaca del gato, se produce una liberación prolongada de adrenalina a partir de las cápsulas suprarrenales. Tiene también acción paralizante sobre las terminaciones nerviosas motoras, liberando potasio en el tejido muscular, inhibe la colesterinaza del plasma y coagula el fibrinógeno. La fracción F, no tiene estos efectos pero la fosfolipasa A que contiene, aumenta indirectamente la hemólisis ya que ataca la lecitina que sale de los eritrocitos por la acción de la fracción F1, y produce lisolecitina que tiene también efecto hemolizante. Las reacciones alérgicas son también frecuentes, sobre todo en personas sensibilizadas previamente por anteriores picaduras, pudiendo producirse el shock anafiláctico mortal. El suero de los apicultores suele contener anticuerpos contra la fosfolipasa A. Las feronomas son las substancias segregadas por los insectos al exterior, capaces de producir una conducta específica o desarrollar respuestas en otro de la misma especie o incluso de distinta especie. Son hormonas, mensajeros químicos sociales que incluyen substancias que estimulan el atractivo sexual, o bien producen alarma, o sirven para señalar un rastro. Algunas tienen acciones antimicrobianas. La abeja africana produce otras dos feromonas: isofenilacetato y 2-hiptanona. El aguijón de la abeja asesina o abeja kamikaze lleva substancias volátiles que incitan a las otras abejas a la agresión. El aguijón, cuando no está en acción, permanece retraído en una cámara especial que tiene la abeja en el abdomen. Pero ante la inminencia del ataque, el aguijón es proyectado al exterior en posición de ataque. El olor del aguijón se debe a una feromona que estudiada por gas-cromatografia ha mostrado la presencia de acetato de iso-amilo, como uno de sus componentes más activos. Hay personas muy sensibles al veneno y una simple picadura como ya dijimos puede matarlos. En las reacciones graves hay constricción del tórax, dificultad respiratoria y cianosis, hinchazón local masiva, pérdida de la conciencia, emisión involuntaria de heces y orina, sialorrea. Esto sucede en un l x 1.000 de los casos. En el curso de 30 años, la abeja asesina ha invadido toda la América de habla española, llegando a la frontera de los Estados Unidos. En los próximos años hemos de ver todavía cosas curiosas que será capaz de hacer este pequeño animalito pero de capacidad reproductora enorme. Producirá mucha miel, pero a costa seguramente de muchas vidas y sustos. Los científicos siguen esperando que encuentre algún depredador que la controle en su temible capacidad reproductora. Las Abejas Africanas o Apis Adansoni, son originarias del sur de Africa y llegaron a nuestro continente hacia el año 1956 por Brasil, con la intención de obtener un especie mejorada que tuviese las cualidades de la abeja Italiana (es la que tenía en el continente Americano) la cual es dócil, de fácil manejo, no enjambra y lo mas importante, su conducta defensiva ha sido atenuada. En cambio la Abeja Africana ha desarrollado una conducta altamente defensiva debido al trato hostil que tiene en el país de donde es originaria; de igual forma es un insecto con una gran capacidad de recolección de miel y además por ser una raza pura es altamente resistente a las enfermedades. Conociendo estas ventajas de ambas razas de insectos, en Brasil se buscaba una cruza ideal lo cual no resultó así, ya que las características genéticas de la Adansoni prevalecen sobre la Italiana, llegando finalmente a una abeja altamente defensiva y manteniendo una alta producción de miel (cinco veces más que la Italiana), se reproduce admirablemente y resiste enfermedades. Pero ya era tarde para detenerla, ya que el insecto estaba regado por todo Brasil y empezaba su proliferación por todo el continente. Las diferencias anatómicas entre ambas especies son inapreciables a simple vista, en el caso de la africana se puede detectar con la ayuda del microscopio electrónico, ya que existen diferencias de micras en el tamaño del fémur de la africana, además de pequeñas diferencias en las inervaciones de las alas. Hoy en día en que la Abeja Africana ya cubre la mayor parte del continente, se investiga nuevas formas de trabajarla tratando de tener un mayor aprovechamiento de ella y sacar ventaja de sus características, más que destruirla.  Algunos de los integrantes del reino animal están dotados de substancias venenosas que utilizan como mecanismo de defensa o como paralizantes para preservarse en el nicho ecológico, logran la inoculación por mordeduras (serpientes, arácnidos) o aguijonazos (alacranes, abejas, avispas). Estos venenos pueden tener una alta letalidad en el ser humano, dependiendo de la especie y la cantidad de inóculo; un ejemplo de esta aseveración es el caso de la araña "viuda negra", que posee un veneno más tóxico que el de las serpientes, pero que al inyectarlo sólo pone en peligro la vida de menores de 15 Kg. de peso. Las abejas también contienen este tipo de substancias en su organismo, las almacenan en el aguijón, que se encuentra en la parte ventral de su cuerpo, se sirven de ellas primordialmente como mecanismo de defensa. Al ser inoculadas en un posible agresor, dejan escapar pequeñas cantidades del tóxico además de una feromona volátil que se considera como sistema de alarma, la que estimula al resto de las abejas a atacar; si el aguijón no es retirado inmediatamente o no se extrae en forma adecuada, la cantidad del tóxico es liberado en su totalidad. Existen en la naturaleza más de 20,000 especies de abejas, así como una gran cantidad de abejorros y avispas. El hombre, ante la necesidad de producir alimentos para su subsistencia, realizó la domesticación de las abejas (apicultura), que se inició hace más de dos mil años en Europa. A través de una extensa recombinación genética de las diferentes especies y de un proceso de selección natural y artificial, se ha domesticado y se han aprovechado sus productos en casi todo el mundo, en particular de la especie Apis Mellífera, la cual fue introducida en México a fines del siglo pasado por los españoles. Estas abejas forman colonias socialmente organizadas, sus componentes se necesitan mutuamente y no pueden vivir aisladas por mucho tiempo. La apicultura comprende en términos generales dos aspectos; a) el estudio de las abejas, sus costumbres y organización social; b) el de la colmena en la explotación de los panales y el de la producción de miel, polen y cera. La industria apícola es conocida desde la más remota antigüedad. Y la miel de consumo común, tiene su origen al parecer en Europa. En México, en la época de los mayas y de los Olmecas, se utilizó un tipo de abeja sin aguijón llamada meliponas que son las productoras de la cera de Campeche. En general los enjambres se componen de una reina, que tiene la característica de ser tres veces mayor en peso y dos veces mayor de tamaño que el resto de los integrantes de la colmena; con un promedio de vida de tres a cinco años. Sus funciones principales son la de preservar la especie, ovando cientos y hasta más de mil huevecillos diarios, y la de producir la sustancia real, esencia que mantiene unida a la colonia. Otro tipo de habitantes son los zánganos que se originan de huevos no fecundados, con la característica de carecer de aguijón, alcanzan su madurez sexual a los doce días de su nacimiento, y tienen como función la fecundación de la reina, cuentan con un promedio de vida de tres semanas. Los últimos integrantes de la colonia, resultante de los huevos fecundados son las obreras, las que se encuentran por miríadas; tienen diversas funciones dependiendo de su edad. El promedio de vida es de 30 a 45 días; inician sus actividades como limpiadoras de las celdas del panal, alimentadoras de las larvas pequeñas y constructoras de panales; resguardan la colmena organizando su defensa ante posibles ataques, son exploradoras de fuentes de alimento, agua o nuevas viviendas, y en la última etapa de su vida, hacen el trabajo de recolección del polen y néctar.

ANTECEDENTES

La finalidad fue la de crear nuevas especies con las europeas existentes en el área, para ingresarlas en algunas regiones de ese país, en donde por las características climatológicas las especies comunes no se adaptaban. En el año de 1957 algunos enjambres de esa especie escaparon del apiario experimental, se cruzaron ampliamente con las especies europeas originando una población híbrida llamada abeja africanizada, que se reprodujo profusamente en el medio circunvecino, donde se inició una dispersión lenta hasta 1963. Después de esta fecha dicha dispersión fue más rápida y constante por el resto del continente americano. En su expansión por América del sur se detuvo en aquellas regiones cuyas temperaturas invernales son bajas. Este tipo de abeja tiene una rápida dispersión en regiones que sufren de sequías prolongadas, y una más lenta en las zonas de clima tropical húmedo y con una precipitación pluvial alta; se estima su velocidad de dispersión entre 250 y 300 Km. por año. En México su velocidad se ha visto disminuida entre 45 y 55 Km. por año, debido a las diferentes acciones realizadas por el Programa Nacional para el Control de la Abeja Africana (PNPCAA), de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH). En México se tiene el antecedente de las primeras incursiones al territorio nacional a principios del año de 1987 por el estado de Chiapas; su dispersión se realizó en la península de Yucatán en 1988. Hasta el tercer trimestre de 1991 se habían identificado enjambres de abejas africanas de la siguiente manera: por la Costa del Golfo de México hasta la frontera con los Estados Unidos de Norte América, por la Costa del Pacífico hasta el municipio de Escuinapa en el estado de Sinaloa y por el centro de la República en los estados de Querétaro y Zacatecas.

Dentro de las características más importantes de las abejas africanas, tenemos que: poseen alta reproductividad, ovan más de 2 000 huevos diarios; las adultas son de menor tamaño que las europeas; presentan deficiencia en su sistema de termorregulación al calor o frío excesivo; liberan seis veces o más la feromona de alarma, que es inoculada en el momento de agredir con el aguijón. La agresión se realiza por gran cantidad de abejas excitadas por dicha substancia; reaccionan con gran irritabilidad ante olores desagradables, perfumes y esencias, así como a los ruidos, movimientos y vibraciones. Tienen una capacidad de defensa territorial mayor a los 200 metros alrededor de su colmena; necesitan de horas o hasta días para calmarse después de un estímulo; aguijonean un mayor número de veces en áreas obscuras que claras y en materiales ásperos o cubiertos de pelos que sobre los lisos; son menos productoras de miel y de polen; y muestran hábitos migratorios muy altos. A nivel mundial, México es el cuarto productor de miel y uno de los primeros exportadores. Dado el comportamiento que estas abejas han mostrado a lo largo de su trayecto, se considera que al dispersarse paulatinamente dentro del territorio nacional, ocasionarán un impacto negativo sobre la industria, ya que provocan una reducción en la producción de miel, rubro importante en la balanza comercial, y esto tiene una repercusión social pues afecta el ingreso económico de la población rural dedicada a la apicultura. También ocasionan daño a la salud, ya que hasta la fecha se han reportado fallecimientos que se atribuyen a picaduras de abejas africanas y/o africanizadas.

MEDIDAS PREVENTIVAS

La medida de prevención más relevante es la notificación inmediata de la presencia de un enjambre o colmena de reciente ingreso a un área, o el cambio de comportamiento en un enjambre conocido, con el propósito de que se realicen los estudios y medidas de control correspondientes; por supuesto, sólo personal capacitado debe realizar su captura o destrucción. De acuerdo con lo mencionado antes, cada dos meses un enjambre de abejas africanas puede tornarse agresivo; sin embargo, este dato puede ser variable de acuerdo con las circunstancias y condiciones alrededor de la colmena.

Es importante señalar que el manejo y destrucción de los enjambres debe ser realizado por personal adiestrado y se requiere de equipo y técnicas especiales; mientras se realiza dicha acción, se recomienda no acercarse al enjambre, molestarle o tratar de destruirlo. Otro aspecto básico es que las unidades de salud cuenten con los elementos indispensables para la atención de los casos, de acuerdo a los lineamientos de manejo.

CUADRO CLÍNICO

Las manifestaciones clínicas ante una agresión por abejas depende de varios factores, entre ellos cabe destacar el número de aguijones inoculados, la edad del paciente, y estados de hipersensibilidad o alergia; por tanto, un sólo piquete puede bastar para que se establezca un cuadro grave. Los signos y síntomas van desde alteraciones a nivel local, con dolor, irritación, prurito, parestesias, edema, que pueden ser muy amplios dependiendo del número de aguijones. En la reacción alérgica las manifestaciones son muy rápidas o inmediatas, similares a las del estado tóxico, con características de un choque anafiláctico. Se ha mencionado la presentación de efectos tardíos, dos o más semanas después del ataque, manifestados por linfadenopatía generalizada que puede ser confundido con linfomas.

MANEJO EN CASO DE AGRESIONES EN HUMANOS

Recientemente se convocó a una reunión de especialistas para discutir cuales son los procedimientos más adecuados para el manejo de los casos, el tipo de reacción del huésped (tóxica o alérgica) y las medidas de tratamiento recomendadas en cada situación. Es importante señalar que los casos moderados o graves deberán ser canalizados lo más rápidamente posible a una unidad de salud de segundo o tercer nivel para su observación y control, aplicándose previamente las medidas generales de apoyo y tratamiento. El manejo de los casos es semejante y lo que puede determinar la gravedad es el número de aguijones inoculados y las características del paciente, como hipersensibilidad o estados de alergia. Es esencial el manejo adecuado de los aguijones, los cuales deben ser retirados con un raspado vertical a la piel, para evitar la inoculación de mayor cantidad de tóxico; ya que el aguijón libera lentamente el veneno gracias a la presencia de músculos que contraen de manera automática al saco que contiene el tóxico, el cual es inoculado junto con el aguijón.

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