Segun estudios realizados, se logro comprobar que es un hecho que a todos nos gustan los dulces, aunque no todos podamos comerlos. En general, lo más terrible que podría provocarnos el comer dulces desmesuradamente, sería tener que seguir una estricta dieta para eliminar todas esas calorías que tan dulcemente disfrutamos. Sin embargo, el darle dulces a tu perro puede provocarle cosas peores que unos kilos de más; puede ser que necesite una revisión de emergencia por un veterinario, o quizá algo mucho más grave.
El chocolate más amargo de tu vida: El chocolate, en sus distintas presentaciones, contiene una sustancia amenazadora llamada teobromina, que es tóxica para muchos animales. El consumo excesivo de esta sustancia (apenas unos cuantos gramos de chocolate) puede provocar problemas cardíacos, disminuir el envío de sangre hacia el cerebro, y un sinfín de trastornos más. Es un hecho que entre más oscuro sea el chocolate, mayor es su cantidad de teobromina y, por lo tanto, más tóxico es. Debido aesto, podríamos decir que el chocolate blanco provoca menos problemas que el oscuro, pero de ningún modo debes considerarlo "seguro".
Podría suceder que tu perro encontrara los chocolates por cuenta propia, y no por que alguien se los haya dado deliberadamente. En este caso, los signos que te pueden ayudar a determinar si tu perro se ha intoxicado con teobromina son: respiración agitada, vómito, hiperactividad, y cualquier otra conducta que catalogues como extraña (cada uno como propietario aprende a diferenciar la conducta normal de la anormal en cada perro).
En el caso de los gatos, éstos se vuelven más sensibles a los estímulos que los rodean (luz, ruido). Un gato podría salivar excesivamente y, al igual que el perro, puede llegar a presentar vómito e hiperactividad.
Si sospechas que tu perro ha ingerido chocolates, llama a tu médico veterinario de inmediato. Con el cuidado adecuado, tu perro no tendrá problemas graves y se recuperará pronto.
¿Y las envolturas? Existen otros peligros caseros que los propietarios no toman en cuenta. Recuerda que el olfato de tu perro es, por mucho, superior al del humano, y que si se topa con una buena cantidad de dulces puede tomarlo como un apetitoso buffet. Pero ¡cuidado!, las envolturas de plástico, aluminio o papel pueden provocar problemas digestivos cuando son tragadas. Desafortunadamente, lo más probable es que los signos que mostrará tu perro si se come algunas envolturas no se hagan aparentes sino algunos días después. Si los hábitos de tu perro para defecar son diferentes a los de siempre, llama a tu médico veterinario.
Es muy probable que logres darte cuenta de si tu perro ha estado hurgando en las dulceras, por favor no lo regañes si no lo pescas in fraganti, por que si lo castigas incluso unos minutos después, no entenderá por qué estás tan agresivo con él.
Toma precauciones: La prevención es la clave para mantener a tu perro lejos de problemas causados por los dulces. Tómate unos minutos para desarrollar un plan de ataque y asegúrate de que todos los miembros de la familia sepan cuál es el objetivo. No puedes permitir que los niños le den dulces a tu perro aún cuando sea con las mejores intenciones. Si haces dulces, procura que todos los ingredientes estén fuera del alcance de tu perro (aún si salta). Puedes sacar a tu perro al patio mientras preparas los dulces. Ahora bien, si recibes visitas y les ofreces alguna golosina, explícales que no deben darle nada a tu perro y diles la razón. Es un hecho que todos los perros suplicarán con ojos lastimeros que se les dé a probar un poco de lo que estamos saboreando, pero no lo hagas ¡por su propio bien!
Otras alternativas: Puedes encontrar en las tiendas de mascota distintas clases de premios o "treats" que son sanas para tu perro. Hay hasta con sabores (res, pollo, queso, etc.). Pregúntale a tu médico veterinario cual es la golosina o dulce que él recomienda para tu perro en especial.
Nunca falla. Justo cuando estás a punto de darle la primera mordida a esa deliciosa hamburguesa con queso, a ese pedazo de pizza o a ese sandwich que te preparaste con tanto cuidado, sientes una mirada que te atraviesa; un par de ojos te está observando fijamente. Ojos que parecen tratar de alcanzar tu alma para decirle “¿te vas a comer todo eso, y ni siquiera puedes compartir un par de papas fritas?” Inmediatamente tratas de mirar hacia otro lado, pero es imposible. ¿Que haces entónces? Te has convertido en esclavo de esos ojos tristes, lastimeros y suplicantes. Metes la mano en la bolsa mientras miras a tu perro levantar las orejas y mover la cola felizmente. Has decidido darle solo una probadita. ¿Realmente tienes alguna otra opción? ¡Por supuesto! No le des nada. Sabemos que adoras a tu perro, y que procuras hacer todo lo posible para verlo felíz. Honestamente ¿crees que el darle algo a probar te convertiría en un mejor propietario? Te aseguramos que no es así. Como propietario, debes tomar las mejores decisiones para que tu perro crezca de la mejor manera posible. Recuerda que estas decisiones se basan en hechos, no en sentimientos.
¿Qué le puede pasar a tu perro?
Seguramente cuando tu perro pide que le des a probar algo de lo que estás comiendo, piensas “hey, cuando yo como esto me satisface y me gusta mucho, ¿qué daño puedo hacerle a mi perro si le doy un par de bocados?”. Ten en cuenta que el sistema digestivo y las necesidades nutricionales de los perros son muy distintas a las de los humanos. Un exceso de grasa podría derivar en pancreatitis y podría incluso llegar a matar a tu perro. La grasa es muy difícil de digerir por los perros. Por supuesto que darle una hamburguesa al perro no le provocará pancreatitis, pero si el perro tiene tendencia a presentar esta enfermedad, todo lo que necesitaría para manifestarla es una simple hamburguesa.
Además de que la pancreatitis es una enfermedad extremadamente dolorosa, si no se trata tu perro podría morir en cuestión de semanas. ¿Por qué? Por que lo que ocurre es que el pancreas se rompe. Los jugos pancreáticos que normalmente digieren el alimento, comienzan a digerir el páncreas. El perro tendrá un dolor terrible, y se presentaría vómito intenso y contínuo.
Afortunadamente, hay algunos signos que te ayudarán a determinar si tu perro es o no propenso a presentar esta enfermedad: si más o menos una hora después de haberle dado a tu perro un pedazo de pizza, hamburguesa o cualquier otro alimento grasoso, comienza a tambalearse, lo ves débil, vomita o presenta diarrea, sabrás que esa es la última vez que debes darle a probar eso.
¿Qué debo de hacer entónces?
Si de plano no puedes evitar el antojo de la comida rápida, y si de paso tampoco puedes soportar que tu perro te esté observando con cara de tristeza cuando te la estás comiendo, entónces saca a tu perro al patio antes de abrir la bolsa o enciérralo en otro cuarto para que no te vea, ten en mente eso de que “ojos que no ven, corazón que no siente”.
Gordo no quiere decir "sano"
No es ningún secreto el que los alimentos con alto contenido de grasa pueden elevar los niveles de colesterol, tapar arterias y, por supuesto, causar obesidad en los humanos. ¿Te has puesto a pensar que tu perro podría sufrir exactamente los mismos problemas con este tipo de alimentos? Aún si tu perro no desarrollara pancreatitis al comer alimentos grasosos, es muy probable que presente obesidad, la enfermedad crónica número uno en los perros. Al igual que en los humanos, esta obesidad puede derivar en diabetes, trastornos hepáticos o cardíacos, y disminuye la calidad de vida. Hemos dicho que los perros deben comer únicamente alimentos comerciales elaborados especialmente para ellos, y sabemos que esto puede ser difícil algunas veces, así que, si decides darle comida casera, al menos procura que tengan la menor cantidad de grasa posible.
Chocolate... ese dulce veneno
Muchas personas están conscientes de que el chocolate no es precisamente lo más nutritivo que pueda comer un humano, pero... ¿sabías que puede ser extremadamente tóxico para tu perro? El chocolate puede causar serios problemas en nuestros amigos caninos, puede provocarles severos ataques e incluso la muerte. Por ejemplo, en un perro de 10 a 15 kilogramos de peso, apenas unos gramos de chocolate usado para cocinar pueden ser fatales. El chocolate contiene una sustancia llamada teobromina que es tóxica. El chocolate usado para cocinar se encuentra muy concentrado, y por lo tanto, la dosis de teobromina es bastante grande.
Ten en mente que la vida de tu perro está en tus manos. Tienes el control absoluto sobre su salud y felicidad. Si tienes alguna duda, consulta a tu médico veterinario para que te aconseje. Como último consejo te sugerimos que aprendas a decirle NO a tu perro cuando te suplica por un poco de comida.
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