El Celo
El período de celo nos indica que nuestra perrita podría convertirse en madre si nosotros la dejásemos, es decir al menos, ya está físicamente preparada para serlo. En las razas de tamaño pequeño el primer celo se manifiesta entre los 6 y los 8 meses de edad y en las razas grandes es normal que se produzca hacia los 24 meses.
El ciclo sexual de la perra se divide en tres partes y es necesario distinguir cada una de ellas si queremos cruzar a nuestra perra.
El poestro: Dura entre 7 y 10 días. En esta fase se hincha la vulva y existen perdidas sanguinolentas y aunque la hembra atrae machos, rechaza el acoplamiento.
El estro: Dura entre 5 y 15 días. Y es cuando la hembra acepta al macho. En esta fase se produce la ovulación, la vulva sigue hinchada pero disminuyen las perdidas.
El metaestro: Dura entre
El anestro: Su duración es variable y corresponde al período de descanso sexual.
El acoplamiento debería realizarse durante el estro y más precisamente durante la ovulación (entre el 8 y 15 día)
Es importante anotar la fecha del primer celo de la perra, de este modo sabremos cuanto durará el ciclo en próximas ocasiones. Un ciclo normal puede durar de
Síntomas:
El comportamiento de la perra puede parecer extraño, orina más que de costumbre, parece ansiosa y no reacciona a las caricias del dueño. Es importante tranquilizarla. Es normal que las mamas, ya desarrolladas, alcancen su tamaño adulto, que la vulva se hinche y que en sus bordes aparezcan manchas de sangre claras.
Para tener en cuenta:
Hay que dejar al menos dos ciclos estrales antes de cruzar a nuestra niña.
Si se le debe sacar a hacer sus necesidades se recomienda levantarla hasta el lugar (inaccesible para machos) y luego levantarla nuevamente para volver a la casa de este modo a los perros les costará un poco más seguir el rastro.
Bajo ningún caso hay que dejar suelta a la hembra ya que puede irse en busca de un macho.
Si sucede que macho y hembra se acoplan nunca se deben separar (luego del acto quedan enganchados por lo menos 15 minutos) si se les suelta a la fuerza podrían ocasionarse lesiones severas.
Las perras pueden tener cachorros incluso de viejas (el ciclo continua hasta edad muy avanzada), pero las riesgos pueden ser mortales.
La hembra decide cuando y con quien se cruza y por lo general escoge al macho que conozca.
La hembra justo antes de la ovulación se vuelve más juguetona, para exigir la atención del macho.
La hembra estará lista para cruzarse cuando permanezca quieta y retire su cola para mostrar su vulva al macho (solo hará esto cuando ya haya ovulado).
Si macho y Hembra comparten la casa es saludable para el macho apartarlo para que no se vuelva loco de amor (y nos vuelva locos por el ruido a nosotros), la casa de un conocido o un buen hotel canino es un espléndido lugar en donde seguro encontrará paz.
El Celo Anormal
Impuberismo: la perra nunca ha tenido un ciclo sexual en este caso se notarán síntomas evidentes como enanismo, delgadez, trastornos cutaneos.
Hiposexualidad: la perra tiene ciclos sexuales pero se hacen cada vez más tenues y hasta ausentes. La obesidad es uno de sus principales síntomas. En este caso la perra suele ser infértil. Hipersexualidad: es muy raro que se presente se produce un acortamiento del intervalo entre los estros. La hembra es infértil y presenta trastornos del comportamiento.
Retraso
Es razonable consultar al veterinario cuando la niña tiene más de 1 año (razas chicas) o más de 2 años (razas grandes) Es importante saber si el retraso va acompañado de un problema real de esterilidad o si se puede corregir médicamente.
Ciclo Reproductor
Aproximadamente a los nueve meses de edad, las hembras tienen su primer “estro” (celo). En las razas grandes, como el San Bernardo, el primer celo se presenta al año y medio.
La duración es de unos veinte días.
No hay menopausia, todas las hembras tendrán por el resto de su vida de uno a dos celos al año.
El ciclo estral comprende cuatro etapas: 1- proestro, 2- estro o celo, 3- diestro, 4- anestro
1- Proestro
Es la primera etapa del celo, su duración es alrededor de 9 días, la vulva se inflama y por la vagina brota una solución ensangrentada. Los machos se sienten atraídos pero todavía no son aceptados.
2- Estro o celo
Es la segunda etapa del celo, cuya duración aproximada es de 10 días, deja de sangrar, desea aparearse y ovula. Se produce el apareamiento que puede durar mucho tiempo o apenas unos cuantos minutos.
3- Diestro
La hembra vuelve a rechazar a los machos y la vulva recobra su aspecto normal. La duración de este período es de 63 días , similar que en
También se puede producir una infección uterina y entonces, consultaremos a nuestro veterinario inmediatamente
4- Anestro (no estro)
Es el período de reposo del aparato reproductor.
Gestación
A los quince días del apareamiento, los pezones y el vientre comienzan a agrandar de tamaño. La hembra se torna más tranquila. La gestación dura de
Consulta con tu veterinario de confianza y castra o esteriliza a tu mascota antes del primer celo, evita que quede preñada, hay muchos animales abandonados en la vía pública necesitados de atención y cariño. Si deseas incorporar un animalito mas en tu hogar adopta.
¿Cada cuanto se produce el celo en la perra y cuándo es conveniente que tenga su primer apareamento?
¿Qué es el celo?
Se llama celo a los períodos de receptividad sexual de las perras. En general las perras tienen dos épocas de celo al año, con seis meses de diferencia. La hembra tiene su primer celo entre los siete meses y el año de edad. La primera manifestación física del celo, es el incremento del apetito y el desasosiego. El período de celo una perra dura 21 días. En los primeros 8 días es cuando se observa sangramiento, se denomina proestro. Luego, durante los siguientes 7 días es cuando ocurre la ovulación, la perra acepta al macho y es cuando queda preñada si se cruza, y los últimos 7 días es el metaestro, período durante el cual las hormonas vuelven a su estado natural.
El momento ideal para la cría es al tercer celo, alrededor de los dos años de edad.
Etapas
El celo consta de tres fases: Proestro, estro y anestro.
En la fase de proestro se dilata la vulva y esta dilatación dura todo el período de celo. En esta fase la hembra se siente atraída por los machos pero no suele aparease. Según va avanzando el proceso de proestro, la perra cada vez se va poniendo más inquieta y tiene pequeñas pérdidas de sangre, primero pálida y posteriormente de un rojo más oscuro, al tiempo desaparece el olor que elabora el ovario para repeler a los machos y segrega gran cantidad de feromonas, que son unas substancias hormonales que dejan un olor peculiar que los atrae. La perra, como en el caso de las lobas, se siente motivada a vagar para ir dejando por el camino su olor para atraer a los machos. Pasado el período de proestro, la hembra entra en la fase denominada estro.
En esta fase los óvulos maduran entre el noveno y decimocuarto día, quedando dispuestos para ser fertilizados con éxito. Es en este momento del celo cuando la hembra suele copular. Si la hembra rechaza al macho se puede volver a intentar cada 12 horas, hasta que la perra ponga la cola a un lado.
Se acostumbra a llevar a la hembra a casa del macho (su territorio). Si el macho está acostumbrado a disponer de perras y en la monta la perra se le resiste, éste podría atacar a la perra porque su resistencia le causa frustración. El macho introduce su pene en erección, en la vulva de la hembra y deposita los espermatozoides. Durante la cópula la vagina se contrae en torno al bulbo uretral, que es una glándula que se hincha para impedir momentáneamente la separación de la pareja.
El ciclo se cierra con el anestro, durante el cual, la vulva recupera el tamaño que tenía antes del momento del celo, la perra vuelve a elaborar la luteína haciendo aparecer ese olor que repele a los machos y el comportamiento se ajusta al nuevo estado.
Todo el proceso dura más o menos veintidós días. El siguiente celo se producirá dentro de los siguientes cinco o seis meses. No se debe dejar montar una perra en el primer celo, pues aún es inmadura (algunas razas sí conviene que den a luz lo antes posible). Al segundo o tercer celo y dentro de los 3 primeros años es mejor montarlas.
Los machos siempre que encuentren una hembra en celo tienen capacidad reproductora. Una perra puede copular con machos diferentes varias veces durante el celo, lo que tiene como consecuencia que en una misma camada puedan quedar fertilizados varios óvulos maduros, que darán lugar a cachorros diferentes, hijos de la misma madre pero con padres distintos.
Métodos anticonceptivos
Si por alguna razón no se desea que la perra quede embarazada, el veterinario puede administrarle anticonceptivos a base de hormonas que bloquean la ovulación, hasta el próximo celo. También en determinados casos la extirpación de los ovarios en la hembra y la castración en los machos puede ser aconsejable, aunque debemos saber que estos procedimientos son irreversibles. Además, hay que tener en cuenta que la falta de testosterona (hormona excretada por los testículos) puede cambiar el carácter del animal castrado.
FUENTE
http://www.conciencia-animal.cl/paginas/drzoo/guiamascota4.php?d=173
http://www.crisangeles.com/vidadeperros/index.php?option=com_content&task=view&id=79&Itemid=1
http://www.cosasdeperros.com.ar/b/salud.php?ciclo_r.html
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