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NO MAS MALTRATO A LOS ANIMALES

NO MAS MALTRATO A LOS ANIMALES

Los Animales de los Circos

Los Animales en Cautiverio ¿Entretenimiento?

Circos: El Show del Maltrato Animal

 

Decidí investigar sobre los circos y los tratos de los entrenadores hacia los animales que poseen, la manera en la que los educan para las actuaciones, el trato, el tipo de vida que les dan y el modo y largos trayectos que aguantan en viajes. Es un claro ejemplo del porque no debemos de seguir fomentando este tipo de entretenimiento, pues se les priva de la libertad junto con malos tratos. No es nada sano ver el sufrimiento que les acontece a los animales de circo, deben de ser ya obsoletos en el ámbito del entretenimiento. Deben de cerrar y no seguir permitiendo se le de este trato a un animal que fue privado de su medio ambiente y libertad. No pagues y no acudas a los circos pues mientras la gente este pagando por estos pésimos espectáculos y pues siendo así Seguirán existiendo los circos. Lo malo que en la mayoría de los casos. Dinero es el que gana, pues pagan con tal de obtener permisos. En algunos casos. De igual modo los delfinarios que últimamente abundan, y hasta en hoteles de la riviera maya existen. Son 2 tipos de cuestiones que no son nada agradables. Es un acto inhumano encerrar y privar de su hábitat a un animal indefenso, el cual no nació para divertir al prójimo.  

El colorido y la parafernalia de los circos distraen la atención sobre el maltrato y abuso de los animales que mantienen cautivos. A pesar de que muchos niños sueñan con poder unirse a un circo, sus animales darían lo que no tienen para poder escapar de éstos. Si salieran a la luz las atrocidades que se llevan a cabo con los animales en los circos, como las formas de captura, entrenamiento, y “retiro”, inmediatamente perderían todo atractivo.

 

Sin fondos, no hay diversión: La mayoría de los circos no cuenta con suficiente dinero, por lo que los animales no suelen recibir los cuidados necesarios. Los animales de circo, que en su gran mayoría son muy activos por naturaleza, son forzados a pasar la mayor parte de sus vidas en pequeñas jaulas y únicamente son sacados por períodos de tiempo cortos, para actuar. El Acta de Bienestar Animal (AWA) exige que los animales enjaulados tengan espacio suficiente para poder estar parados y voltearse. Ni siquiera estas facilidades básicas se cumplen. En sólo un año, los circos Ringling Bros y Barnum & Bailey, fueron denunciados 65 veces por violaciones al Acta de Bienestar Animal. Un defensor de los animales, que trabajó encubierto en un circo, se sorprendió al descubrir que durante las giras, los animales ni siquiera recibían la cantidad de agua suficiente. En sus giras, los circos pueden visitar alrededor de 150 ciudades en un año, y una provisión de agua limpia no siempre se encuentra en cada localidad. Como resultado, se limita el agua a los animales, y la limpieza de éstos y sus jaulas se posterga, actuando contra aquellos animales, como los elefantes, que les gusta bañarse (y así lo hacen en libertad) muy seguido. La comida, al igual que el agua, también es limitada.

 

Climáticamente, el ambiente del circo es muy distinto al del hábitat natural de los animales cautivos. Los calurosos días de verano son una tortura para animales como los osos, mientras que otros, como los leones, sufren sobremanera en los meses de invierno. George Lewis, quien viajó una temporada con el circo Ringling Bros, cuenta: “cuando fuimos a descargar las jaulas de los elefantes, descubrimos que el viaje había sido demasiado agotador para una de las elefantas más viejas, Queen. Se encontraba muerta dentro del vehículo”. Los veterinarios especializados en animales exóticos, no siempre están presentes o disponibles, por lo que muchos animales han muerto por falta de atención médica apropiada. Durante el período que los circos están fuera de temporada, los animales son mantenidos en las mismas jaulas donde son transportados o dentro de los camiones. Muy pocos circos tienen los recursos o la voluntad de poner dinero en refugios para estos animales, debido a que este tiempo de descanso es muy corto. Este confinamiento provoca en los animales graves daños tanto físicos como psicológicos.

 

Actividades anti-naturales: El castigo físico viene siendo desde hace mucho tiempo el método clásico de entrenamiento. Algunas especies se adecuan de forma más lenta al ritmo de entrenamiento, por lo que sufren de un gran stress durante las prácticas. Algunos animales son drogados para volverlos más maleables, mientras que a otros se les quitan los dientes. El entrenador de animales, Pat derby, comenta: “después de 25 años, observando y documentando circos, sé que no existen entrenadores bondadosos”. Algunos, como el renombrado entrenador Gunther Gebel-Williams , han sido filmados mientas castigaban a los animales con látigos.

 

Un empleado del circo Ringling Bros, dio su testimonio de cómo el circo había tratado a uno de sus animales: “era una dulce osa color café que nunca había lastimado a nadie, pero tenía problemas manteniendo el equilibrio en la cuerda floja. En consecuencia, solía recibir tremendos golpes que le propinaban los entrenadores con varas de metal, mientras sangraba y gritaba. Se volvió tan neurótica que constantemente golpeaba su cabeza contra los barrotes de su jaula. Terminó muriendo.”

 

Un reportero del periódico Hudson News, quien viajó con Ringling bros, escribió un artículo sobre el entrenamiento de un chimpancé. Este decía: “..Era repetidamente golpeado con un palo muy pesado. Los golpes podían escucharse desde afuera del predio, y los gritos de éste desde más lejos aún.

 

Los trucos que los animales son forzados a ejecutar, como osos balanceándose en pelotas, monos manejando motocicletas, y elefantes parándose sobre sus patas traseras, son físicamente incómodos y totalmente anti naturales. Las herramientas utilizadas en los entrenamientos, como látigos, collares de ahorque, y ganchos de metal, confirman esta teoría. Este tipo de actos no educan al público sobre el comportamiento natural de los animales. En el circo sólo se muestra a los animales como feroces o estúpidos.

 

Las revanchas: Cada vez que tiene la oportunidad, los animales de los circos, muestran su opinión del cautiverio. En 1994, Mike, un elefante africano, escapó en Hawaii, matando a su entrenador e hiriendo a varias personas antes de morir baleado por la policía local. Cinco días antes, Elaine, otro elefante del mismo circo, lastimó a ocho niños y sus padres al derribar una cerca que separaba al público de la arena. También en 1994, Sue, un elefante asiático del circo Jordan, atropelló a su entrenador y lo pisó mientras paseaba a dos niños en su lomo. En mayo de 1993, un entrenador del circo Ringling Bros, murió debido a los daños internos provocados luego de que un elefante lo tiró al piso y se paró sobre su pecho. De hecho, desde 1990, por lo menos 11 personas han muerto y varias otras han sido lastimadas por elefantes mantenidos en cautiverio. A medida que aumentan las víctimas de ambos lados, las personas están empezando a comprender que los animales exóticos no pertenecen a los circos y sus jaulas, sino que deben estar en libertad junto con su familia. El oficial Blaine Doyle, quien tuvo que disparar 47 veces contra un elefante que había escapado mientras paseaba 3 niños, reconoce: “creo que estos animales están tratando de decir que los zoológicos y los circos no son lo que Dios dispuso para ellos”.

 

Vidas solitarias: Cuando los animales ya no sirven para “actuar”, son confinados en jaulas, vendidos a otros circos, a zoológicos, a de caza privados, como carne “exótica”, y hasta a laboratorios para experimentar con ellos. Por lo general terminan sus días de la misma forma en que transcurrieron siempre, con dolor y miseria.

 

Una industria que agoniza: A medida que la gente está siendo informada sobre la crueldad que se esconde tras los circos, éstos están encontrando muchas dificultades a la hora de instalar sus carpas. La utilización de animales para entretenimiento ha sido restringida e incluso prohibida en algunos países como Suecia, India, Finlandia, Suiza y Dinamarca. En Inglaterra y Estados Unidos los circos también reciben numerosas restricciones.

 

¿Qué se puede hacer? Al asistir a los espectáculos con animales aumentará la demanda por artistas y actores humanos. Protesta contra los circos y trata de impedir que se instalen en tu zona. - No visites circos que utilizan animales. Lleva a tu familia sólo a circos libres de crueldad. - Haz una mesa educativa y reparte folletos con información. - Infórmate sobre las normas y leyes locales que protegen a los animales. Haz la denuncia en caso de veas irregularidades.

 

Fuente: People for the Ethical Treatment of Animals

 

Cuando uno piensa en los circos imagina un ambiente cordial, festivo y agradable lleno de niños y no tan niños. Es por eso que uno lleva a sus hijos a divertirse, a entretenerse. Ve malabaristas, equilibristas, músicos, bailarines, payasos y acróbatas, profesionales dedicados a un verdadero arte. Sin embargo, esta imagen se desdibuja por la presencia antinatural de los animales. Los circos les enseñan a nuestros hijos desde pequeños precisamente la peor actitud posible hacia los animales, despojando a unas magnificas criaturas de su dignidad a base de forzarlas a realizar trucos estúpidos y dolorosos, los cuales terminan de ser aceptados por nuestros hijos como naturales. Y esto tiene que cambiar. Nuestro propósito no es, de ninguna manera, demonizar a los circos. Creemos que la actividad circense es honrada y de rica tradición, pero también tienen que evolucionar. Muchas personas entienden que los circos con animales son una tradición, y por ello debemos preservarla. No creemos que esto sea así ya que una tradición es entendida como una transmisión de costumbres, creaciones artísticas hechas de generación en generación y la costumbre es un hábito adquirido por la repetición de ciertos actos. Creemos que nadie puede justificar la obligación de mantener inmutable una institución tan digna y honrada como los circos sin evolucionar hacia formas más modernas porque la tradición basada en simple repetición de actos lo diga. Si fuese así podríamos decir que la historia avalaría a las luchas de gallos, peleas de monos, los circos romanos en donde luchaban hombres por su vida contra bestias feroces, o incluso las guerras de agresión o los genocidios ya que en la historia se han repetido sucesivamente. Todas estas aberrantes “tradiciones” o “costumbres” fueron abolidas por el hombre, o al menos prohibidas, ya que nadie podía justificar su existencia. Esto mismo pasa con los circos, son grandes y respetables instituciones pero que deben progresar para el bien común.

 

Los niños: Cuando un niño llega al circo y se encuentra con los animales pocas veces se pregunta cómo llegaron al circo, en qué condiciones descansan, como son entrenados, cuál es su destino después de la función, etc. Todas preguntas que son importantes a la hora de conocer una realidad que choca con los mitos generalizados de la bondad de los circos en el trato con los animales.

 

Los animales: En primer lugar tendríamos que recordar que a la mayoría de los animales se los ha secuestrado de su medio natural. Es de destacar que después del tráfico de drogas y de armas, el de la fauna es el tercer tráfico ilegal en el mundo por el volumen de dinero que maneja. Los animales pueden tener los papeles en regla, pero en la mayoría de los casos viendo que no son requeridos por ningún organismo gubernamental, los mismos se encuentran en la total ilegalidad. Lo cual termina traducido en una falta de control y, por lo tanto, de cuidado de los mismos.

 

Entrenamiento: Al mismo tiempo cuando nuestros hijos están dentro del circo y se asombran con las piruetas que hacen los animales no se preguntan si también las realizan en su estado natural. La respuesta es: no. En la naturaleza los osos no andan en bicicletas, los tigres no saltan dentro de aros de fuego y los elefantes no caminan en dos patas. Todo esto es producto de un entrenamiento forzoso y cruel que vulnera sus patrones naturales de conducta y es un triste recuerdo de épocas de barbarie que nos deberían avergonzar profundamente.

 

Para realizar sus actuaciones los animales son forzados contra su voluntad a adoptar comportamientos anormales y artificiales mediante métodos más violentos cuanto más violento sea el animal y cuyo propósito es el del dominio absoluto del animal transformándolo en un simple títere dentro del circo. Para llegar a su cometido los entrenadores utilizan barras de hierro, látigos y pinchos con tal de hacerse obedecer. Incluso son utilizados en algunos casos de forma invisible en las mismas funciones. Esto se puede apreciar claramente cuando el animal ante la simple visión de un látigo lo asocia con las palizas en su cuerpo e incluso su cabeza durante el entrenamiento, de tal forma que “mágicamente” hacen lo que el entrenador espera. Y si, pese a todo lo anterior, el animal no responde se apela al último y más cruel de los métodos, el hambre. Se les deja de proveer el alimento necesario para su subsistencia con el fin de que respondan. De esta manera tomamos conciencia que un oso subido a una bicicleta no es un hecho natural ni divertido para él sino producto de la mayor crueldad humana y el miedo acumulado.

 

Accidentes: Los animales circenses por el maltrato y el tipo de vida que llevan, totalmente ajeno a su naturaleza, muchas veces pierden el control de sus acciones y reaccionan violentamente. Es por esta razón que, aunque muchos lo nieguen, los accidentes son algo común en esta verdadera tortura animal. Sólo tomando el período de 1990 a 1999, han muerto en el mundo 47 personas producto de las reacciones de los animales y cientos han sido heridas. En la Argentina tenemos varios antecedentes como el de San Pedro, Provincia de Buenos Aires, en el que dos leones consiguieron escapar e hirieron y mataron a seres humanos. El último accidente ocurrió el 21 de Abril del 2004 en Laferrere en donde un tigre se escapó de su jaula en el Circo Rumano matando a quien limpiaba la pista principal. Sin embargo no es el único en el mundo. Por solo ejemplificar lo que el maltrato puede provocar, un tigre en estado de nerviosismo puede salirse del estrado y matar a un niño de 6 años de la audiencia, como sucedió el 3 de Septiembre de 1994 en Nueva Delhi. Este es un perfecto ejemplo de que aquel intento del padre de pasar un momento de diversión con sus hijos puede transformarse en una tragedia por aquellas cuestiones que el público en general desconoce.

 

Confinamiento: Sin embargo, la tortura para los animales no ha terminado con lo dicho hasta acá. También hay que recordar que los animales antes de pertenecer al circo vivían en medio de la naturaleza y en este momento se encuentran en constante estado nómada, atados con cadenas a sus pequeñas jaulas. Son trasladados de ciudad en ciudad en cubículos que no permiten su relajo ni descanso y en donde la higiene no es el común denominador. Están confinados a vivir en la monotonía de los largos viajes en donde es común que escasee el agua y los alimentos. Éstos últimos muchas veces son reemplazados por los gatos y perros que los empleados circenses capturan en las calles de la ciudad a la que arribaron y son arrojados vivos a las jaulas para que los hambrientos viajantes se “alimenten”. Pero esto no es todo, lo peor llega en las temporadas bajas en donde los animales se encuentran durante meses atados a sus jaulas. Y en este contexto también reaccionan. Así han ocurrido casos de automutilación de los dedos de las manos en los monos, golpes constantes de cabeza, o el balanceo de un lado al otro como hacen los elefantes (movimientos estereotipados). En fin, todos signos claros de lo antinatural de la situación en la que el hombre lo ha subsumido.

 

Abandono por muerte: Finalmente, habría que tomar conciencia que la mayoría de los animales, producto del maltrato, mueren dentro de los circos. Aunque también no es menos cierto que el tráfico de animales hace que sean vendidos para experimentos médicos no autorizados o, en el peor de los casos pero no por eso poco frecuente, son abandonados en la ciudad antes de partir. Cualquiera podría imaginar lo que podría llegar a pasar si un tigre hambriento y maltratado es abandonado en el puerto de nuestra ciudad. Podría llegar a ser una catástrofe de dimensiones impredecibles.

Es por todas estas razones, y las que se desarrollan a continuación, que creemos que es una buena oportunidad para que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires pase a ser una Ciudad libre de circos con animales. Depende de Ud. y sus colegas Diputados que la protección de los animales se haga una realidad. Los espectáculos circenses deberán construir para los animales “pesebres en condiciones higiénicas”, y cuando sean feroces se deberán “adoptar todas las medidas de precaución que indique la inspección municipal para prevenir accidentes”.

 

ANTECEDENTES NACIONALES E INTERNACIONALES

Los antecedentes que tenemos sobre los circos sin animales son básicamente de dos tipos. En primer lugar tenemos los distintos países o municipios dentro de ellos que prohibieron los animales en los circos. En segundo lugar, y complementando el primer punto, nos encontramos con los circos que no tienen animales en sus actos, lo cual hace posible su visita a ciudades que los han prohibido.

 

En el mundo: Dentro de los países que han prohibido a los animales en los circos encontramos a Finlandia, Costa Rica, India, Suecia e Israel. Sin embargo, normalmente por su forma de estado los distintos países tienen facultados a sus provincias o municipios para la legislación de este tipo de materias. En este caso encontramos una multiplicidad de países. Entre ellos encontramos que en Australia 11 de sus distintos niveles de estado prohíben los circos con animales, en Brasil hay 9 de sus estados que ya los prohibieron así como en 31 de los distintos niveles de estado en Canadá, 3 en Grecia y Bogotá en Colombia. A su vez en Estados Unidos dentro de los estados de California, Colorado, Connecticut, Florida, Maryland, Massachussets, Missouri, New York y Washington hay pueblos y ciudades con disposiciones que prohíben los circos con animales.

 

 Circos sin animales en el mundo: Así nos encontramos con una larga lista. Mencionaremos solo algunos: Circo de la familia Cirkus, Circo Italiano, Circo Millennia, Circo de los Niños, Circo du Soleil, Circo Floize, Circo Fos, Circo Plume, Circo Cloud Seeding, Circo Fern Street, Circo Flying Fruti Fly, Circo Flying High, Circo Gregangelo & Felocity Trouppe, Circo Hiccup, Circo Imperial de China, Circo Lazer Vaudeville, Circo Les Colporteurs, Circo “Haga un Circo”, Circo Internacional de México, Circo Neil Goldbergos, Circo New Picle, Nuevo Circo de Shanghai, Circo Ruso-Americano para los niños y el Circo Teatro Swamp.

 

De esta manera vemos como no es solo una corriente de un sentido, sino que se retroalimenta. En la medida que las distintas ciudades del mundo prohíben los circos, éstos últimos eliminan de sus actos a los animales. Una situación lamentable para un momento en donde la conciencia mundial dicta que lo más saludable es proteger a los animales para que no se alteren sus condiciones naturales de vida y así se disminuyan las probabilidades de un accidente. A su vez, para poder emplazarlo deben solicitar una Consulta de Emplazamiento a la Dirección General de Planeamiento Urbano, la cual va a emitir un “permiso precario” por el plazo de 90 días, y lamentablemente esto se hace cuando el circo ya se encuentra in situ funcionando o a punto de funcionar. Al no estar reglamentado las únicas disposiciones que deben seguir no hacen a lugar a la protección animal sino únicamente a la protección de los hombres frente a los animal, un criterio un tanto obtuso.

 

Por último tenemos que recordar que los circos procedentes del exterior no deben pedir en Cancillería ningún tipo de permiso para traer animales. Esto es dejado en manos de los organismos competentes. De esta manera vemos que la desprotección de los animales tampoco distingue fronteras. Sea un circo nacional o uno extranjero, los animales se encontrarán desprotegidos de todas maneras.

 

ASPECTOS ECONÓMICOS

Más fuentes de trabajo: Si bien este no es un punto que nos simpatiza por lo que mezclar derechos con dinero significa, es importante desarrollarlo con el fin de dar por demolida la teoría de que la una Ciudad libre de animales crearía más desocupación o suprimiría puestos de trabajo. Nada más alejado de la realidad. Aunque tampoco es una buena medida que un animal solo sea protegido por la aplicación de gravámenes a los circos. En segundo lugar, en un circo con animales la función se desarrolla alrededor de ellos, lo cual lleva a poner a los verdaderos artistas en un segundo plano. Esto no se puede comparar con un circo sin animales en donde el entretenimiento lo proveen los artistas, y su número normalmente es abrumador si es comparado con el de los circos con animales. Por lo tanto, aquél circo libre de animales está creando más empleo, pagando más impuestos y generando medios de vida para más cantidad de personas que un circo que posee animales en sus “espectáculos”.

 

Es por estas tres razones que la teoría de que prohibir los animales en los circos crea desempleo y suprime recursos para el estado, se ve completamente desacreditada. Por lo tanto, vemos que hasta desde el punto de vista económico una Ciudad libre de circos con animales es más conveniente.

 

¡DIGAMOS NO A LOS CIRCOS Y ESPECTÁCULOS CON ANIMALES!

Por las 2 horas que pasamos en el circo, los animales que estamos viendo pasan más de 10 años. El encierro de animales en los circos y su ridiculización, es una de las tantas formas de “esparcimiento” que se realiza a costa de un individuo sometido a “prisión perpétua”. Su delito? Ninguno. Solo una prueba más del egoísmo y la omnipotencia de algunos humanos. Esto inculca a los niños desde temprana edad, que está bien encerrar a un animal para reducirlo a un objeto de observación… Cuando pagamos la entrada para verlos, ellos pagan con sus vidas. ¿Es esto necesario, justo, ético? No les enseñemos a nuestros chicos que es aceptable tener animales en cautiverio, sin estímulos, solitarios, lejos de sus hogares, completamente fuera de su hábitat natural.

Los animales prisioneros en los circos están aletargados o hiperactivos, viven sin interacción con su entorno natural, siendo obligados a realizar trucos ridículos y humillantes para ellos, totalmente impropios para su especie. Mientras aguardan por la libertad que les han quitado, pierden el control de su propia vida, que es lo único que tienen.  Comprendamos que con nuestra entrada, estamos colaborando para que su sueño de libertad nunca se llegue a concretar. Los animales de los circos, viven condenados a estar aislados de sus familias, de sus pares, de su manada, sometidos a drogas, confinamiento y dietas artificiales, como también a una proximidad no natural con otras especies completamente desconocidas en su ambiente natural. Esta situación puede generar fácilmente enfermedades y contagios. Siendo ellos los que pagan el costo de los errores humanos. ¿Qué resulta de toda esta situación? un comportamiento autodestructivo, claro signo de que el animal está sufriendo profundamente su esclavitud y su necesidad de contacto con sus pares.

Tengamos en cuenta que estos animales gastan más del 30% de su tiempo en conductas anormales, como sacudir la cabeza repetidamente, morder los barrotes y pasearse de un lado a otro de la jaula sin parar. lo que conforma un evidente signo de estrés.

 

Señor o señora, siendo personas responsables de nuestros actos, comprendamos que nuestra libertad tiene un límite, y este es el respeto a la dignidad de los demás, sean estos animales humanos o, como en este caso, animales no humanos. Es decir, cuando hablamos del respeto a la vida, a la libertad y a la dignidad de los demás, la especie no importa. Los invitamos a ponernos por un momento en su piel, y que recordemos que todos somos animales, y como tales compartimos la misma capacidad de sentir tanto placer como dolor. Por lo tanto sería bueno pensar, que si queremos que se nos respete, sería bueno respetar a los demás seres que sienten tal como nosotros. No solo a los de nuestra propia especie.

 

Recordemos cuando varios indígenas charrúas, luego de la barbarie cometida contra su pueblo a manos del General Rivera, fueron tomados como esclavos y trasladados a París, para ser exhibidos en jaulas tal como animales.

¿Qué diferencia a los animales del circo con estos charrúas esclavos? Únicamente la especie

 

¿Y qué diferencia a los esclavizadores? Nada. A ambos los impulsa el mismo afán de lucro y explotación desmedida.

Reflexionemos… nadie es culpable de la educación que ha recibido, todos estamos a tiempo de cambiar actitudes que son éticamente reprobables, como también de enseñarles a nuestros hijos, sobrinos y nietos, el respeto por la vida y la libertad.

 

Nos preguntamos: ¿Cómo podemos pedir un mundo sin violencia, si ni siquiera estamos dispuestos a respetar a los animales, encerrándolos en jaulas para un simple entretenimiento? Nuestra propuesta concreta es que visitemos lugares de entretenimiento atractivos en los cuales no se usen animales como atracción. Existen muchos lugares como ser el Parque Rodó, plazas, cines, teatros, y eventualmente circos sin animales, porsupuesto.

 

Evitémosles a los animales un sufrimiento innecesario, comprendamos que la causa de que existan los circos y espectáculos con animales en general, es porque la gente sigue acudiendo a ellos, lo cual lleva a que los empresarios sigan ofreciendo esta clase de espectáculos. En cambio, si la mayoría de nosotros eligiera espectáculos sin animales, estos empresarios simplemente cambiarían de rubro, o simplemente dejarían de incluir animales en sus espectáculos. Es simple, los animales están ahí porque nosotros los vamos a ver, dejar de ir al circo es liberarlos, es respetarlos, es dejarlos ser.

 

! No más espectáculos con animales! Sin dudas que los animales que liberemos nos lo van a agradecer!

 

Videos de abusos para animales de circo un ejemplo de lo que no se ve ala hora de entrenarlos¿?

 

http://www.ad-international.org/media_centre/videos.php?g=1&page=1

 

Fuente:

 

http://silvegana.wordpress.com/2010/03/24/digamos-no-a-los-circos-y-espectaculos-con-animales/http://www.animalessinhogar.com.uy/lecturas/16.htmhttp://www.animalessinhogar.com.uy/lecturas/16.htmhttp://www.animalessinhogar.com.uy/lecturas/16.htmhttp://www.animalessinhogar.com.uy/lecturas/16.htm

 

http://www.uva.org.ar/circo1.htm

 

 

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