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NO ALA CAZA DE DELFINES

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Salvemos a los delfines. No a la caza comercial de Japón

Como cada septiembre, la bahía de Taiji en Japón se teñirá con la sangre de los delfines y otros mamíferos marinos. Salvemos a los delfines. No a la caza comercial de Japón

La Comisión Ballenera Internacional instituyó la moratoria a la caza comercial de ballenas en 1986. Pero hasta el día de hoy la caza de ballenas y otros mamíferos marinos aún continúa, y gracias a una "laguna" en la moratoria, sólo Japón caza anualmente cerca de 27.000 animales.

Uno de los hitos más sangrientos de la caza japonesa, es lo que sucede año tras año en la bahía de Taiji, entre los meses de octubre y abril, en que se cazan 20.000 delfines y otros pequeños cetáceos acorralándolos en una ensenada de baja profundidad para atraparlos. Existe registro videográfico y fotográfico que muestra las crueles imágenes de las familias de delfines chillando, tratando de protegerse y escapar de los arpones y cuchillos y las aguas teñidas de rojo por su sangre, imágenes que los pescadores tratan de ocultar a la prensa y los observadores que se acercan al lugar. Cada año la repulsa internacional contra esta masacre es más fuerte, y nuevamente este año pediremos al gobierno que cesen estas prácticas.

¿Por qué cazan a los delfines? Los objetivos son dos: la producción cárnica y la caza de ejemplares vivos para cautiverio.

Para la producción cárnica los delfines son cargados vivos en camiones a mataderos cercanos donde mueren degollados y desangrados. La carne, rotulada como "carne de ballena", satisface el consumo de la población japonesa e internacional, donde tiene cada vez mayor demanda. Por su parte, la captura de ejemplares vivos (generalmente hembras jóvenes) para delfinarios y parques acuáticos las condena a vivir hasta el último de sus dí­as confinadas en piscinas como figura central de entretenimiento y de los programas de "Nadar con Delfines" de los acuarios de todo el mundo.

La industria de los delfines en cautiverio se muestra como "salvadora" de los delfines, pues evita que éstos sean convertidos en carne, pero sólo lo hacen porque es mucho más rentable vender un delfín a un acuario que matarlo para que se convierta en carne. La multibillonaria industria de los delfines para cautividad no está salvando a los delfines de la muerte, sino que ayuda a mantener esta cruel práctica para provecho de la industria.

¿Qué podemos hacer? Necesitamos hacer saber a las autoridades japonesas que estos crí­menes contra la naturaleza son inaceptables.

Por ello, AnimaNaturalis adhiere al llamado internacional de la IFAW, para protestar este 3 de septiembre de 2008 ante las embajadas y consulados japoneses de todo el mundo. Se han organizado actividades en diferentes países, pero si quieres también puedes organizar protestas en tu ciudad.

La matanza anual de delfines en Japón Todos los años, entre los meses de octubre y abril, pescadores de la aldea de Taiji (Japón) cazan 20.000 delfines y otros pequeños cetáceos de forma cruel, tiñiendo literalmente el mar de rojo, con el único objetivo de avastecer la indústria cárnica. Todos los años, entre octubre y abril, pescadores de Taiji (Japón) cazan 20.000 delfines y otros pequeños cetáceos de forma cruel, acorralándolos en una ensenada de baja profundidad para atraparlos. La escena de las aguas teñidas de rojo por la sangre de los cetáceos, que durante la captura resultan heridos mortalmente, es cada año una terrible realidad que los pescadores tratan de ocultar a la prensa y los observadores que se acercan al lugar.

¿Por qué cazan a los delfines? Los objetivos de esta captura son dos: la producción cárnica y la caza de ejemplares vivos para cautiverio. Para la producción cárnica los delfines son literalmente "acarreados" en camiones a mataderos cercanos donde mueren degollados y desangrados. La carne, rotulada como "carne de ballena", satisface el consumo de la población japonesa e internacional, donde tiene cada vez mayor demanda.

A menudo hieren deliberadamente a algunos de ellos para retener a los miembros de su familia, ya que los delfines no abandonan a un miembro de la familia que está sufriendo. Los pescadores proceden a estrechar las redes para cerrar las salidas a mar abierto. La mañana siguiente, comienza la matanza: los pescadores utilizan lanzas y garfios para apuñalar y desangrar a los animales que no tienen posibilidad de escapar. El mar se tiñe literalmente de sangre, imagen impresionante que ha despertado la ira de la comunidad internacional.

La mayoría de delfines son descuartizados y vendidos como comida, mientras que algunos se venden a delfinarios y parques acuáticos para realizar espectáculos, convirtiéndose estos en cómplices de esta matanza. Esta cacería anual, es la mayor matanza de delfines en todo el mundo y se perpetúa a causa de los esfuerzos por esconderlo a la mayorí­a de los japoneses.

Por su parte, la captura de ejemplares vivos (generalmente hembras jóvenes) para delfinarios y parques acuáticos (para sus programas de "Nadar con delfines") las condena a vivir hasta el último de sus dí­as confinadas en piscinas como "entretenimiento". La industria de los delfines en cautiverio nos muestra una imagen en que ellos se erigen como "salvadores" del destino de los delfines como plato principal. Eso no es verdad. Los delfines y otros pequeños cetáceos capturados para la cautividad representan un valor comercial mucho mayor para los pescadores japoneses que la venta de su carne para el consumo. La multibillonaria industria de los delfines para cautividad no está salvando a los delfines de la muerte. Están ayudando a mantener esta práctica cada vez que hacen de la pesca provechosa para los pescadores y la industria pesquera. Esto debe ser detenido.

¿Qué podemos hacer? El gobierno japonés y los pescadores dicen que la caza de delfines es parte de la cultura japonesa. Pero en realidad, la mayorí­a de los japoneses no saben que la matanza de delfines existe. Diversos observadores de organizaciones (One Voice, Earth Island Institute y Elsa Nature Conservancy) han viajado a Taiji en reiteradas ocasiones para documentar y exponer la masacre de los delfines al resto de Japón y del mundo.

Debemos dar voz a los delfines e informar a la población mundial acerca de esta masacre. AnimaNaturalis ha realizado cada año diversas acciones de protesta en las principales ciudades de España y Latinoamérica y hemos logrado una repercusión mundial con el fin de aparecer en los medios de comunicación y que estos muestren las impactantes imágenes a la sociedad.

¡Tú también puedes ayudar! No asistas a espectáculos con delfines u otros animales ni zoológicos. Explica a tus familiares y amigos por qué no hacerlo. Escribe cartas de opinión a los periódicos. (recuerda que deben ser breves y claras).

Difunde esta información:  

VIDEO QUE MUESTRA EL ACTO CRUEL DE JAPONESES HACIA LOS DELFINES

http://www.animanaturalis.org/video/299

FUENTE

http://www.animanaturalis.org/

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